
El Cabildo de Tenerife nombra Hijo Adoptivo al maestro Shin por su labor de integración cultural y deportiva
El Cabildo de Tenerife ha nombrado Hijo Adoptivo al maestro Shin en reconocimiento a sus cinco décadas de labor en la integración cultural y deportiva entre Corea y el archipiélago.
La concesión del título de Hijo Adoptivo de Tenerife al maestro Shin supone un reconocimiento institucional a una trayectoria de casi cinco décadas dedicada a la integración cultural y deportiva en el archipiélago. Tal y como recoge la información publicada recientemente sobre su figura, esta distinción del Cabildo insular pone en valor el impacto social de un ciudadano surcoreano que ha logrado tender puentes entre dos realidades geográficas y deportivas distantes.
La biografía de Shin, natural de Seosan, está marcada por su formación temprana en disciplinas como el taekwondo y el hapkido, especialidades que comenzó a practicar en su infancia. Su perfil profesional destaca por una notable versatilidad: antes de su llegada a España en 1977, el maestro ya contaba con experiencia como instructor en la Asociación de Hapkido de Corea y había ejercido labores de entrenamiento para el Octavo Ejército de los Estados Unidos, además de haber competido en el ámbito del boxeo tailandés.
El establecimiento de su primer centro de enseñanza en la calle San Francisco de Santa Cruz de Tenerife marcó el inicio de una labor pedagógica que trasciende la mera instrucción técnica. Shin ha defendido sistemáticamente un enfoque de las artes marciales orientado al bienestar físico, la defensa personal y la transmisión de valores éticos, alejándose de la visión puramente competitiva. Esta filosofía ha sido el eje vertebrador de su trabajo con diversas generaciones de residentes en la isla.
Uno de los aspectos más singulares de su labor en Canarias ha sido el hermanamiento entre la lucha canaria y el ssireum coreano. A partir de la década de los noventa, el maestro impulsó intercambios deportivos que permitieron una transferencia de conocimientos entre ambas tradiciones, logrando que deportistas locales alcanzaran éxitos internacionales en la modalidad coreana. Este esfuerzo por poner en valor el patrimonio inmaterial de ambas regiones ha sido una constante en su carrera.
Más allá de su faceta deportiva, el maestro Shin ha integrado en su actividad profesional la práctica de la acupuntura, un servicio que comenzó a ofrecer en las islas tras su llegada y que ha mantenido durante décadas. Este conjunto de actividades —la enseñanza de artes marciales, el fomento del deporte vernáculo y la medicina tradicional— ha consolidado su papel como un referente en la integración de la comunidad coreana en Tenerife. La distinción que ahora recibe el maestro, a sus 74 años, simboliza la culminación de un proceso de arraigo personal y profesional en el que el dojo ha funcionado como un espacio de convivencia y formación ciudadana.