Hallan un cañón histórico de gran tonelaje durante las obras del Cabildo de Tenerife

Hallan un cañón histórico de gran tonelaje durante las obras del Cabildo de Tenerife

Recurso: El Día

El hallazgo de un cañón de gran tonelaje durante las obras de ampliación del Cabildo de Tenerife revela la compleja historia militar y la transformación del litoral de Santa Cruz.

La reciente aparición de una pieza de artillería de gran tonelaje durante los trabajos de ampliación del Cabildo de Tenerife ha puesto de relieve la compleja estratigrafía histórica de Santa Cruz, un hallazgo que, según ha trascendido a través de las informaciones publicadas recientemente, invita a una revisión crítica sobre la transformación del litoral capitalino. Carlos Pallés Darias, director científico de Museos de Tenerife, ha subrayado la relevancia de este descubrimiento, no solo por la naturaleza del objeto, sino por lo que su posición estratigráfica revela sobre la logística militar de la Edad Moderna en el archipiélago.

El artefacto, que presenta unas dimensiones superiores a los dos metros y un peso estimado de entre 2.000 y 3.000 kilogramos, se encuentra actualmente bajo la supervisión de la unidad de Patrimonio Histórico del Cabildo Insular. Siguiendo los protocolos de protección vigentes, se ha procedido a la paralización de las actuaciones en el punto exacto del hallazgo para preservar el contexto arqueológico, un factor determinante para esclarecer si la pieza fue abandonada durante una maniobra de desembarco o si su presencia responde a un naufragio o vertido accidental en la antigua caleta de Blas Díaz.

Desde una perspectiva técnica, el análisis preliminar sugiere que se trata de un cañón de hierro colado, cuya identificación precisa se ve dificultada por el avanzado estado de corrosión del metal, que impide la lectura de posibles marcas de fundición. Pallés Darias plantea dos cronologías probables para el origen del ingenio: una vinculada a la importación de artillería inglesa bajo el reinado de Felipe II, a finales del siglo XVI, o bien una adscripción al siglo XVIII, coincidiendo con el refuerzo de las defensas insulares impulsado por la administración borbónica.

Más allá de la catalogación del objeto, el hallazgo actúa como un recordatorio de la metamorfosis urbana de la capital tinerfeña. La zona donde ha aparecido el cañón, hoy integrada en el tejido administrativo y urbano, formaba parte de una costa que ha sido alterada mediante rellenos artificiales, borrando las huellas de su pasado como plaza fuerte. La posibilidad de que la pieza sea trasladada a las ruinas del castillo de San Cristóbal, una vez concluyan los informes técnicos, permitiría reintegrar este elemento defensivo en un espacio de memoria histórica, subrayando la importancia de conservar los vestigios que, bajo el asfalto contemporáneo, todavía atestiguan el papel estratégico que desempeñó Santa Cruz en las rutas atlánticas.