
El Festival Mar Abierto celebra su vigésima edición como motor cultural y económico en Canarias
El Festival Mar Abierto celebra su vigésima edición con un cartel de artistas nacionales e internacionales y una previsión de impacto económico de 3,3 millones de euros para el archipiélago canario.
El Festival Mar Abierto alcanza este año su vigésima edición, un hito que, según ha comunicado la propia organización, servirá para reafirmar su peso específico en el ecosistema cultural del archipiélago canario. La cita, que se desarrollará en Gran Canaria, Fuerteventura y Tenerife, ha diseñado un cartel compuesto por once nombres de la escena musical nacional e internacional, entre los que figuran artistas de la talla de Luz Casal, Marta Sánchez, Pablo López, Víctor Manuel, Bebe, José Mercé, Ainhoa Arteta, Pasión Vega, Silvia Pérez Cruz, Sole Giménez y el espectáculo This is Michael.
Más allá de la oferta artística, el evento se ha consolidado como un motor de dinamización económica y turística. Las previsiones para 2026 apuntan a una afluencia superior a los 25.000 espectadores, con una estimación de impacto económico directo que roza los 3,3 millones de euros y la creación o mantenimiento de unos 45 puestos de trabajo a tiempo completo. Estas cifras cobran especial relevancia en el marco de la estrategia de diversificación del destino turístico canario, donde los eventos culturales se han convertido en una herramienta prioritaria de inversión pública. De hecho, el Ejecutivo regional destina cerca de 33 millones de euros a casi medio millar de iniciativas de esta naturaleza, siendo este ciclo de conciertos uno de los beneficiarios recurrentes de dichas partidas.
La relevancia institucional del festival se refleja en el respaldo de diversas administraciones, desde el Cabildo de Gran Canaria hasta los ayuntamientos de Las Palmas de Gran Canaria y La Laguna, además del apoyo del Gobierno autonómico. Para las autoridades locales, la longevidad del proyecto es un síntoma de su arraigo social, destacando especialmente la alta presencia de voces femeninas en su programación, una característica que se ha convertido en un sello distintivo del festival.
En esta edición conmemorativa, la organización ha decidido mantener su apuesta por el tejido creativo local a través de la segunda convocatoria de "Talento en Mar Abierto". Este concurso busca integrar a bandas y solistas emergentes de las islas en el circuito profesional, facilitando su visibilidad ante audiencias masivas. Con este enfoque, el festival no solo busca la rentabilidad económica —que se estima en un gasto movilizado de 3,45 millones de euros—, sino también el fortalecimiento de una cadena de valor que involucra a sectores tan diversos como la logística, el transporte, la hostelería y la producción técnica, consolidando así un modelo de gestión cultural que combina la proyección exterior con el desarrollo del talento interno.