Condenado a 23 años de cárcel por el violento ataque en la TF-1 tras alcanzar un acuerdo de conformidad

Condenado a 23 años de cárcel por el violento ataque en la TF-1 tras alcanzar un acuerdo de conformidad

Recurso: El Día

Un hombre de 28 años ha sido condenado a 23 años y nueve meses de prisión tras declararse culpable de intentar asesinar a su expareja y a un acompañante en la autopista TF-1 de Tenerife durante la pasada Nochebuena.

La resolución judicial alcanzada en las últimas horas pone fin a un proceso penal de gran complejidad, marcado por la gravedad de los hechos ocurridos en la madrugada del 24 de diciembre de 2023 en la autopista TF-1. Tal y como ha trascendido a través de las informaciones publicadas por diversos medios locales, el procesado, un varón de 28 años, ha reconocido la totalidad de los delitos imputados, lo que ha permitido cerrar un acuerdo de conformidad que evita la celebración de un juicio oral al dictarse sentencia in voce.

El fallo impone una condena de 23 años y nueve meses de privación de libertad, además de una responsabilidad civil que asciende a 180.500 euros en concepto de reparación por los daños morales causados. El acuerdo ha sido suscrito tanto por el Ministerio Fiscal como por las acusaciones particulares, quienes inicialmente contemplaban una petición de pena superior, de hasta 30 años, pero que finalmente optaron por la conformidad ante el reconocimiento de los hechos por parte del encausado.

La tipificación penal del caso abarca un amplio espectro de delitos, entre los que destacan la detención ilegal, lesiones agravadas en el marco de la violencia de género, amenazas graves, conducción temeraria, injurias y la carencia de licencia para conducir. La cronología de los hechos se remonta a un encuentro fortuito en un establecimiento de ocio nocturno, tras el cual el agresor inició un seguimiento en carretera a las víctimas: su expareja y un acompañante, identificado como el bailarín profesional Carlos Redondo.

El episodio violento se desencadenó cuando el condenado interceptó el vehículo de las víctimas en la autopista del sur de Tenerife, provocando una colisión intencionada. Tras el impacto, el agresor apuñaló en dos ocasiones a Redondo y procedió a retener a la mujer contra su voluntad. La intervención de un subinspector de la Policía Nacional, quien se encontraba fuera de servicio y transitaba por la zona, resultó determinante para la supervivencia del bailarín, al realizar las maniobras de auxilio necesarias para contener la hemorragia antes de la llegada de los servicios de emergencia.

Este suceso subraya la vulnerabilidad en situaciones de violencia de género y la peligrosidad de las agresiones perpetradas en entornos de movilidad, donde el vehículo es utilizado como instrumento de coacción. La celeridad en la resolución de este procedimiento mediante la conformidad es una práctica habitual en el sistema judicial español cuando el acusado admite los hechos, permitiendo así una respuesta penal inmediata y evitando la revictimización que supone la exposición pública en un juicio oral.