
Fallece un hombre de 42 años tras ser rescatado del mar en El Rosario, Tenerife
Un hombre de 42 años ha fallecido tras ser rescatado del mar en estado crítico en la zona de Boca Cangrejo, en el municipio tinerfeño de El Rosario.
La seguridad en el litoral canario vuelve a estar en el foco tras el trágico suceso registrado este jueves en el municipio tinerfeño de El Rosario. Según los datos facilitados por el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 112 del Gobierno de Canarias, un hombre de 42 años ha perdido la vida en la zona de Boca Cangrejo tras ser rescatado del agua en estado crítico.
El despliegue de los servicios de emergencia se activó minutos después de las 19:20 horas, tras recibirse el aviso de que varios ciudadanos habían logrado extraer del mar a un varón que permanecía a la deriva. A pesar de la rápida movilización de los recursos sanitarios, que incluyeron una ambulancia medicalizada y otra de soporte vital básico del Servicio de Urgencias Canario (SUC), el desenlace fue fatal. Los facultativos, tras intentar revertir una parada cardiorrespiratoria mediante maniobras de reanimación avanzada, solo pudieron certificar el fallecimiento del afectado en el mismo lugar del hallazgo.
Este incidente pone de manifiesto, una vez más, la complejidad de las intervenciones en el medio acuático, donde la rapidez en la detección y la asistencia inicial son determinantes. En el operativo participaron, además del personal sanitario, efectivos del Consorcio de Bomberos de Tenerife, agentes de la Policía Local y miembros de la Guardia Civil. Estos últimos han asumido la instrucción de las diligencias judiciales pertinentes para esclarecer las causas y las circunstancias exactas que rodearon este suceso, un procedimiento estándar en casos de muertes accidentales o de origen desconocido en espacios públicos.
La recurrencia de este tipo de episodios en las costas del archipiélago subraya la importancia de mantener protocolos de vigilancia activos, incluso en zonas no catalogadas como playas de alta afluencia, donde la orografía del terreno puede dificultar tanto el acceso de los equipos de rescate como la capacidad de respuesta ante emergencias repentinas. La investigación abierta por el Instituto Armado deberá determinar ahora si el origen del deceso responde a un accidente fortuito o a una indisposición previa del fallecido mientras se encontraba en el agua.