Detenido en Santa Cruz de Tenerife por conducir drogado y transportar hachís con un menor en el vehículo

Detenido en Santa Cruz de Tenerife por conducir drogado y transportar hachís con un menor en el vehículo

Recurso: El Día

La Policía Local de Santa Cruz de Tenerife ha detenido a un conductor de 27 años por circular bajo los efectos de las drogas y portar cerca de 95 gramos de hachís mientras transportaba a un menor de 12 años en su vehículo.

La seguridad vial y la lucha contra el tráfico de sustancias estupefacientes a pequeña escala han vuelto a cruzarse en Santa Cruz de Tenerife, donde una intervención policial ha derivado en la detención de un conductor de 27 años. Según los datos facilitados por la Policía Local de la capital tinerfeña, el suceso se produjo este pasado miércoles, cuando los agentes interceptaron un vehículo tras observar una maniobra sospechosa en las inmediaciones de la plaza de la República Dominicana.

El caso presenta una doble vertiente de gravedad. Por un lado, el arrestado, identificado por las siglas C.D.M., arrojó un resultado positivo en el test de drogas realizado por el equipo de Atestados, lo que supone una infracción directa contra la seguridad del tráfico. Por otro, la inspección del turismo —un Citroën Berlingo gris— permitió a la Unidad Canina localizar un bolso oculto bajo el asiento del conductor que contenía cerca de 95 gramos de hachís, además de 140 euros en efectivo.

Más allá de las diligencias penales por un presunto delito contra la salud pública, la intervención adquirió un cariz de especial protección debido a la presencia en el habitáculo de un menor de 12 años, hermano del detenido. La normativa vigente en España establece protocolos estrictos ante situaciones donde se ven involucrados menores en contextos delictivos, lo que obligó a los agentes a contactar con la madre del niño para formalizar su entrega y garantizar su bienestar tras el arresto.

Este tipo de actuaciones subraya la eficacia de los controles preventivos en entornos urbanos, donde la detección de comportamientos evasivos al volante suele ser el preludio de hallazgos de mayor calado. El detenido ha sido puesto a disposición de la autoridad judicial, que deberá determinar ahora la responsabilidad penal derivada tanto de la posesión de la sustancia como de la conducción bajo sus efectos, agravada por la exposición de un menor a una situación de riesgo.