
Detenido un hombre en Granadilla de Abona por maltrato animal tras hallar 49 perros en condiciones precarias
La Guardia Civil ha detenido a un hombre en Granadilla de Abona tras hallar 49 perros en condiciones de desnutrición severa y sin la documentación obligatoria en una finca vinculada a la actividad cinegética.
La reciente intervención de la Guardia Civil en Granadilla de Abona, adelantada por la Benemérita, vuelve a poner el foco sobre la persistencia de prácticas de tenencia irregular de animales en entornos rurales, un fenómeno que las autoridades tratan de combatir mediante la vigilancia coordinada entre el Seprona y los servicios de guardería cinegética. El caso, que ha culminado con la detención de un varón por un presunto delito de maltrato animal, subraya las carencias estructurales en el control de la cabaña canina vinculada a la actividad cinegética en las islas.
La inspección de la parcela permitió contabilizar 49 ejemplares, de los cuales una mayoría significativa carecía de la documentación obligatoria. Mientras que solo 19 perros contaban con microchip y cartilla sanitaria, el resto permanecía en un vacío administrativo que dificulta cualquier control veterinario o de bienestar. El informe técnico, elaborado con el apoyo de una facultativa, ha sido determinante para la instrucción judicial: se ha certificado un estado de desnutrición severa en varios de los canes, una situación que los expertos vinculan a una privación alimentaria prolongada.
Más allá de la falta de higiene y la ausencia de refugios adecuados en las tres áreas donde se distribuían los animales, el hallazgo de una infraestructura específica para el entrenamiento en un antiguo depósito de agua y la localización de restos óseos calcinados en una cavidad del terreno añaden una capa de gravedad al procedimiento. Estos elementos, que ahora forman parte del atestado remitido a la autoridad judicial, sugieren una gestión de los animales alejada de los estándares mínimos de bienestar exigidos por la normativa vigente.
Este suceso se enmarca en un contexto de creciente endurecimiento del Código Penal español respecto a la protección de los animales. La reforma legislativa reciente ha buscado precisamente dotar a las fuerzas de seguridad de herramientas más eficaces para intervenir en situaciones donde la negligencia en el cuidado o la explotación inadecuada de los animales trascienden la mera falta administrativa para convertirse en ilícitos penales. La colaboración entre los agentes de la Compañía de Playa de Las Américas y los guardas rurales de Tenerife ha sido, en esta ocasión, el mecanismo clave para destapar una situación de precariedad que, según los indicios recabados, se prolongaba en el tiempo.