
El festival Lost Nomads impulsa el turismo de alto valor y la sostenibilidad en Tenerife
El festival Lost Nomads se consolida en Tenerife como un modelo de turismo premium que fusiona la música electrónica de vanguardia con un firme compromiso hacia la sostenibilidad y la preservación del ecosistema marino.
La irrupción de Lost Nomads en el calendario de eventos de Tenerife marca un punto de inflexión en la estrategia de diversificación del sector turístico canario, que busca atraer a un perfil de visitante de alto valor añadido mediante la hibridación entre ocio cultural y compromiso medioambiental. Según los datos difundidos tras la celebración de su primera edición el pasado 4 de abril en Costa Adeje, el festival —impulsado por la promotora Farra Events— ha logrado integrar una propuesta de música electrónica de vanguardia con un programa paralelo de concienciación sobre sostenibilidad, economía azul y circular.
El evento, que ha contado con el respaldo institucional del Gobierno de Canarias, Turismo Islas Canarias, el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de Adeje, ha trascendido el formato convencional de festival musical. La organización ha articulado, desde el mes de marzo, un ciclo de debates y acciones de protección del entorno marino que ha contado con la participación de figuras como el fotógrafo submarino Francis Pérez y representantes de Excelencia Turística de Canaria, como Juan Carlos Lorenzo. Esta vertiente divulgativa, centrada en la gestión de recursos y la preservación del ecosistema, subraya la intención de los organizadores de vincular la marca a los estándares ASG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza), un requisito cada vez más demandado en la industria de eventos a nivel europeo.
En el plano estrictamente artístico, la jornada estuvo marcada por la actuación central de Pawsa, cuya propuesta sonora se sumó a un cartel que incluyó las intervenciones de DJ Tennis, Toman, Salomé Le Chat, Jamback, Ana Pak, Cleepers y Tonyyavi. La curaduría musical, caracterizada por una línea estética coherente, permitió que el festival consolidara su presencia en la isla tras sus experiencias previas en plazas internacionales como Dubái y Marrakech.
Desde una perspectiva económica, la llegada de este formato a Tenerife refuerza la posición del archipiélago como un enclave estratégico para el turismo de experiencias premium. La capacidad de convocatoria de Lost Nomads, que atrajo a un público internacional, pone de manifiesto la viabilidad de un modelo de ocio que, además de generar un impacto directo en la economía local, busca alinearse con las nuevas exigencias de sostenibilidad que rigen el desarrollo turístico contemporáneo. La combinación de una producción técnica rigurosa con una agenda de responsabilidad social sitúa a este proyecto como un caso de estudio sobre cómo el sector privado puede colaborar con las administraciones públicas para transformar la oferta de ocio en un motor de proyección exterior y concienciación ambiental.