
Los Silos inicia consulta para PGO que aleje carretera de Agua Dulce.
El Ayuntamiento de Los Silos ha iniciado la consulta pública para modificar su Plan General de Ordenación en la playa de Agua Dulce, buscando reubicar una carretera costera cerrada por desprendimientos y mejorar la integración ambiental del litoral.
El Ayuntamiento de Los Silos, en el norte de Tenerife, ha iniciado el proceso de consulta pública para la modificación de su Plan General de Ordenación (PGO) en el entorno de la playa de Agua Dulce. Esta medida, según ha trascendido, busca abordar la problemática de una carretera costera parcialmente cerrada por riesgo de desprendimiento y mejorar la integración ambiental del litoral, un objetivo que arrastra una década y media de intentos fallidos y obstáculos administrativos.
La iniciativa actual, impulsada por el grupo de gobierno local (PSOE y USP), retoma un proyecto con un historial complejo. Ya en 2011, una propuesta de desplazamiento de la vía, entonces bajo un gobierno socialista, no pudo avanzar por la falta de acuerdo con los propietarios de las parcelas colindantes. Posteriormente, en 2019, otra modificación planteada se vio frustrada por la ausencia de un informe sectorial arqueológico que nunca llegó a redactarse. Durante el mandato 2019-2023, con un gobierno de CC-PP, la situación de la carretera se deterioró hasta el cierre de un carril, sin que se tramitara el informe pendiente, una condición que persiste en la actualidad.
El borrador de la modificación del PGO, acompañado del preceptivo documento ambiental, ha sido presentado al Cabildo de Tenerife, órgano responsable de su aprobación. El planteamiento técnico propone tres alternativas, decantándose por la número dos como la más ventajosa desde una perspectiva ambiental. Esta opción contempla el retranqueo de la carretera (identificada como SGRV-3) hacia el interior y en una cota más elevada, alejándola del borde costero y de la desembocadura del barranco de Sibora. El objetivo es vincular esta actuación a una mejora integral del frente litoral, si bien el documento ambiental reconoce afecciones temporales durante la fase de obras, como movimientos de tierras y la presencia de maquinaria.
Los efectos a largo plazo, según el técnico redactor, se proyectan como "claramente positivos", incluyendo la reducción del riesgo de inundaciones, una mejor integración paisajística de la infraestructura viaria, la recuperación ambiental del frente costero y una optimización del espacio para el uso público. No obstante, la principal dificultad reside en la propiedad de los terrenos por los que debería discurrir el nuevo trazado. La alcaldesa de Los Silos, Carmen Luz Baso Lorenzo (PSOE), ha manifestado su preocupación ante la posibilidad de que se repita la negativa de los dueños, un escollo que ya paralizó el proyecto hace quince años. La regidora ha reconocido que, probablemente, la iniciativa no se culminará en lo que le resta de mandato, pero subraya la importancia de asegurar la modificación del PGO como paso fundamental.
La filosofía del proyecto, cuya redacción fue financiada por el Servicio Provincial de Costas de Tenerife, se centra en "devolver espacio al mar" y evitar la ocupación del dominio público, un principio que contrasta con la situación de la piscina municipal, pendiente de resolución por parte de la Dirección General de Costas y Gestión del Espacio Marítimo Canario. Para impulsar la tramitación y reconocer su relevancia, la alcaldesa ha expresado su interés en que el proyecto de restauración de Agua Dulce obtenga la declaración de interés insular por parte del Cabildo de Tenerife, una figura que agiliza los procesos para iniciativas estratégicas, como el caso de Underwater Gardens en Guía de Isora, catalogado así desde 2024.