
Los Silos endurece su normativa de bienestar animal con multas de hasta 15.000 euros
El municipio de Los Silos ha puesto en marcha una nueva ordenanza de bienestar animal que endurece las sanciones por falta de higiene, prohíbe el confinamiento de mascotas en espacios exteriores y regula estrictamente la tenencia responsable en el espacio público.
La convivencia urbana con animales de compañía en Los Silos experimenta desde este 21 de agosto un cambio normativo de calado. Tal y como recoge el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) de Santa Cruz de Tenerife, el municipio ha formalizado la entrada en vigor de su nueva Ordenanza Municipal Reguladora de Bienestar Animal, un texto que endurece las responsabilidades de los propietarios y establece un marco sancionador detallado para garantizar la higiene y el respeto al bienestar de las mascotas.
El eje central de esta regulación es la corresponsabilidad en el espacio público. La norma impone el uso obligatorio de líquidos biodegradables para neutralizar los orines de los animales en la vía pública, una medida que se suma a la ya habitual retirada de excrementos. El incumplimiento de estas pautas de limpieza, así como la alimentación de colonias felinas sin el debido permiso municipal, se tipifican como infracciones leves, con multas que oscilan entre los 60 y los 200 euros.
Más allá de la higiene urbana, el Consistorio ha puesto el foco en las condiciones de habitabilidad de los animales. La ordenanza prohíbe taxativamente el confinamiento permanente de perros y gatos en terrazas, patios, azoteas o vehículos, exigiendo que pernocten en el interior de las viviendas. Estas prácticas, junto con el abandono, la falta de identificación, la cría sin licencia o el uso de métodos de adiestramiento basados en el castigo físico —como collares de impulsos o púas—, se consideran infracciones graves, cuyas sanciones pueden alcanzar los 1.500 euros. En los supuestos más extremos, como el maltrato que derive en secuelas permanentes o el fallecimiento del animal, las multas pueden elevarse hasta los 15.000 euros, pudiendo conllevar además la inhabilitación para la tenencia de animales por un periodo de hasta una década.
La normativa también clarifica el acceso a espacios compartidos. Si bien se permite la entrada de mascotas en locales de hostelería —siempre que no se interfiera con la manipulación de alimentos y el establecimiento no lo prohíba expresamente mediante señalización—, se veta su presencia en parques infantiles. En cuanto a la circulación, se mantiene la obligatoriedad de la correa, endureciendo las condiciones para los perros catalogados como potencialmente peligrosos, que deberán portar bozal y una sujeción de longitud reducida.
Finalmente, el Ayuntamiento asume la gestión directa de los gatos comunitarios, centralizando su control bajo un registro de cuidadores autorizados. Este enfoque busca no solo la reducción poblacional mediante métodos éticos, sino también la mejora de las condiciones sanitarias de estos grupos. Con esta aprobación definitiva, que culmina un proceso administrativo iniciado el pasado junio, Los Silos alinea su normativa local con las crecientes exigencias de protección animal, dotando a la administración de herramientas coercitivas para asegurar el cumplimiento de estas nuevas obligaciones ciudadanas.