
El PSOE de Los Realejos exige blindar el rechazo municipal a la planta energética Tigaiga ante cualquier ubicación
El PSOE de Los Realejos ha presentado una moción para ratificar el rechazo unánime del municipio a la instalación de la Planta de Generación de Emergencia Tigaiga, independientemente de la ubicación propuesta.
La controversia sobre la infraestructura energética proyectada para Los Realejos ha vuelto a situarse en el centro del debate político local. Según ha trascendido recientemente, el grupo municipal del PSOE en el Ayuntamiento realejero ha registrado una moción para el próximo Pleno con el objetivo de blindar la negativa institucional a la Planta de Generación de Emergencia Tigaiga, independientemente de la ubicación que se proponga para su despliegue.
El núcleo de la discrepancia reside en la interpretación del acuerdo plenario alcanzado el 25 de junio de 2025. En aquella sesión, la corporación municipal se opuso de forma unánime a la implantación de estas instalaciones en el término municipal. Ante la reciente propuesta de trasladar el proyecto a una parcela en La Cruz Santa, los socialistas sostienen que el veto municipal posee un carácter integral y no está supeditado a la localización geográfica específica dentro del municipio. Para el portavoz del grupo, Eladio Hernández, la coherencia institucional exige que el rechazo se mantenga firme frente a cualquier emplazamiento alternativo, ya sea en La Zamora, El Mocán o cualquier otro punto del mapa local.
La iniciativa que se debatirá en la próxima sesión plenaria busca, en esencia, una ratificación formal del posicionamiento adoptado hace meses. La propuesta insta a las autoridades autonómicas y a los organismos con competencias en la materia a que desistan de instalar la planta en Los Realejos y exploren emplazamientos fuera de sus límites territoriales. Desde la perspectiva socialista, aceptar una reubicación dentro del municipio equivaldría a invalidar el consenso previo, al considerar que el impacto del proyecto sobre el territorio y el bienestar de los vecinos no se mitiga por un simple cambio de coordenadas.
Este conflicto pone de manifiesto la creciente tensión entre las necesidades de garantía del suministro eléctrico en el archipiélago y la capacidad de los municipios para gestionar su ordenación territorial. El PSOE defiende que la búsqueda de seguridad energética debe priorizar modelos de generación más sostenibles y menos invasivos, subrayando que la oposición a la planta Tigaiga no es un hecho aislado, sino una postura política que exige soluciones alternativas que no comprometan la calidad de vida de la población local ni la integridad del entorno.