La romería de San Isidro en Los Realejos reafirma su liderazgo como referente etnográfico en Canarias

La romería de San Isidro en Los Realejos reafirma su liderazgo como referente etnográfico en Canarias

Recurso: El Día

La romería en honor a San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza en Los Realejos reafirmó su relevancia etnográfica en Canarias con una multitudinaria participación que destacó por el compromiso ciudadano con la preservación de las tradiciones y la vestimenta típica.

La romería en honor a San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza en Los Realejos ha consolidado su posición como uno de los eventos etnográficos más relevantes del calendario festivo canario. Tal y como recoge la prensa local, la edición de este año ha servido para ratificar el compromiso de la ciudadanía con la preservación de las tradiciones, un fenómeno que ha experimentado un notable auge tras el periodo de restricciones sanitarias.

El evento, que marca el cierre de las Fiestas de Mayo en el municipio tinerfeño, destacó por una alta participación, congregando a cerca de un centenar de carretas, carrozas y motocultores. La comitiva, que partió de la parroquia matriz del Apóstol Santiago, contó con la presencia de la Agrupación Folclórica Sabinosa, cuya vinculación con esta festividad alcanza ya las cuatro décadas, siendo la encargada de abrir y cerrar el desfile. El alcalde de la localidad, Adolfo González, subrayó la magnitud de la convocatoria, que integró a la totalidad de las agrupaciones folclóricas del municipio y a los colectivos participantes en el LI Festival de las Islas.

Más allá de la afluencia masiva, el evento refleja una tendencia creciente hacia la recuperación de la identidad cultural. Desde 2012, el consistorio ha impulsado la iniciativa pedagógica ‘Como debe ser’, una estrategia orientada a fomentar el uso correcto de la vestimenta tradicional entre la población, con especial incidencia en el ámbito escolar. Este esfuerzo institucional busca mitigar la desvirtuación de los elementos folclóricos, un reto común en las celebraciones populares contemporáneas que, según fuentes municipales, comienza a arrojar resultados visibles en la calidad estética de la romería.

El entorno geográfico, caracterizado por la nubosidad de retención propia del norte de la isla —fenómeno meteorológico que ha inspirado incluso la literatura regional—, proporcionó el marco para una jornada que combinó la devoción religiosa con la gastronomía típica, incluyendo productos como el pan con chorizo y la carne a la brasa. La asistencia, compuesta tanto por residentes locales como por visitantes de otros puntos de la isla, como Tacoronte, confirma que este tipo de celebraciones actúan como un motor de cohesión social, donde el relevo generacional y el interés por las costumbres ancestrales parecen haber encontrado un punto de equilibrio.