
Los Realejos invierte más de medio millón de euros en la reforma de sus centros educativos este verano
El Ayuntamiento de Los Realejos invierte más de medio millón de euros en la modernización, mejora de accesibilidad y reformas estructurales de diversos centros educativos del municipio durante el periodo estival.
La gestión de las infraestructuras educativas en Los Realejos ha entrado en una fase de ejecución intensiva durante el presente periodo estival, según ha informado el consistorio local. Esta intervención, que moviliza una cifra superior al medio millón de euros, se centra en la modernización de los centros de Infantil y Primaria del municipio, priorizando la eliminación de barreras arquitectónicas y la optimización de los espacios polivalentes.
La estrategia municipal, liderada por el alcalde Adolfo González y el responsable del área de Educación, José David Cabrera, se ha articulado mediante un proceso de consulta previa con las comunidades educativas. Este diálogo ha permitido definir un mapa de necesidades específicas para ocho centros públicos: Mencey Bentor, Agustín Espinosa, Pérez Zamora, La Montañeta, Toscal Longuera, San Sebastián, Palo Blanco y La Pared. El objetivo central de estas actuaciones, que se desarrollan aprovechando la ausencia de actividad académica, es garantizar que las instalaciones cumplan con los estándares actuales de funcionalidad y accesibilidad.
Más allá de la inversión directa del Ayuntamiento, el despliegue de mejoras se ha visto reforzado por la colaboración con la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias. Esta cooperación interadministrativa ha permitido abordar patologías estructurales en dos centros de enseñanza secundaria: la reparación de la cubierta en el CEO La Pared y la subsanación de problemas de estanqueidad en el IES Cruz Santa.
Este tipo de actuaciones de reforma, acondicionamiento y mejora (RAM) resultan fundamentales en el contexto de la administración local española, donde el mantenimiento de los centros de enseñanza primaria es una competencia compartida que exige una coordinación constante entre los ayuntamientos y las consejerías autonómicas. La capacidad de ejecutar estas obras durante los meses de verano es, además, un factor determinante para minimizar el impacto en el calendario lectivo, asegurando que los entornos de aprendizaje se adapten a las normativas vigentes de seguridad y accesibilidad universal antes del inicio del nuevo curso.