Los Realejos consolida su memoria histórica a través del muralismo urbano

Los Realejos consolida su memoria histórica a través del muralismo urbano

Recurso: El Día

El municipio tinerfeño de Los Realejos incorpora un nuevo mural a su proyecto '6 de 12', plasmando en la Calle Real de La Cruz Santa la leyenda fundacional del hallazgo de la cruz en el Barranco de La Raya.

La revitalización del patrimonio inmaterial a través del arte urbano se consolida en Los Realejos como una herramienta de cohesión social y memoria histórica. Tal y como recoge la información difundida recientemente sobre la actividad cultural en el municipio, el proyecto '6 de 12' ha sumado una nueva intervención a su catálogo, alcanzando ya las 45 piezas repartidas por el entorno.

La última incorporación, ejecutada por el creador tinerfeño Jonathan Airjecor en la Calle Real de La Cruz Santa, traslada al formato mural el relato fundacional del hallazgo de la Cruz en el Barranco de La Raya. Esta narrativa, que se remonta al año 1666, articula la identidad de este núcleo poblacional a través de la tradición oral, la cual atribuye el descubrimiento del madero a un suceso fortuito protagonizado por un equino y su jinete, interpretado en su momento como un evento de naturaleza trascendental.

La ejecución de este mural, coordinada por el artista Víctor Pacheco —conocido en el ámbito artístico como 'Kob Tropikal'—, cuenta con el respaldo institucional del Ayuntamiento de Los Realejos y la colaboración de la asociación AFAVER. Esta iniciativa, operativa desde 2019, busca transformar el espacio público en un museo al aire libre que dialogue con la historia local. Durante la jornada del pasado 14 de mayo, el alcalde Adolfo González, acompañado por el teniente de alcalde Darío Pérez y la responsable del área de Cultura, Alba Hernández, supervisó los trabajos finales de la obra, subrayando la importancia de integrar la iconografía histórica en el paisaje urbano contemporáneo.

Este tipo de intervenciones no solo cumplen una función estética, sino que actúan como mecanismos de salvaguarda del acervo cultural canario, permitiendo que leyendas centenarias permanezcan vigentes en el tejido cotidiano de los municipios. La apuesta por el muralismo como vehículo de divulgación histórica se ha convertido en una seña de identidad de la gestión cultural en esta zona de Tenerife, logrando que el arte contemporáneo sirva de puente entre el pasado remoto y la ciudadanía actual.