
Los Realejos blinda sus dragos centenarios con tecnología de monitorización 3D tras la pérdida del ejemplar de San Francisco
El Ayuntamiento de Los Realejos ha implementado tecnología de monitorización tridimensional en los dragos gemelos de Realejo Bajo para garantizar su preservación mediante una gestión proactiva y científica del patrimonio botánico municipal.
La reciente implementación de tecnología de monitorización tridimensional en los dragos gemelos de Realejo Bajo, tal y como ha informado el Ayuntamiento de Los Realejos, marca un punto de inflexión en la gestión del patrimonio botánico del norte de Tenerife. Esta medida, que busca anticipar cualquier anomalía estructural mediante el registro constante de oscilaciones, responde a una creciente preocupación institucional por la preservación de ejemplares centenarios tras el colapso, el pasado 4 de marzo, del Drago de San Francisco, un espécimen de 270 años cuya caída durante un episodio meteorológico adverso evidenció la vulnerabilidad de estos símbolos naturales.
El despliegue técnico, coordinado por la concejalía de Desarrollo Rural y Medio Ambiente junto a la entidad pública Realserv, integra un protocolo de evaluación física y química que trasciende la mera observación visual. La instalación de sensores, supervisada recientemente por el alcalde Adolfo González y la edil de Patrimonio Histórico, Isabel Socorro, junto a especialistas del Cabildo, permite obtener datos precisos sobre el desarrollo biológico de estos árboles, situados en las inmediaciones de la iglesia de Nuestra Señora de la Concepción. Estos ejemplares, con una trayectoria vital superior al siglo y medio, son ahora objeto de un seguimiento riguroso contratado a firmas externas especializadas.
Este despliegue no es un hecho aislado, sino la consolidación de una estrategia municipal iniciada hace tres años. El Consistorio ha institucionalizado las inspecciones periódicas de su arbolado singular, un programa que incluye la colaboración técnica de expertos del Drago de Icod de los Vinos y del Jardín Botánico de Puerto de la Cruz. La labor municipal ha trascendido el ámbito de la propiedad pública, extendiéndose al asesoramiento técnico para propietarios privados, como ha ocurrido recientemente con el Drago de Siete Fuentes, donde se han pactado intervenciones específicas para garantizar su viabilidad.
La pérdida del Drago de San Francisco ha actuado como catalizador para que el Ayuntamiento intensifique sus protocolos de mantenimiento. La integración de herramientas de medición avanzada y el asesoramiento científico constante reflejan un cambio de paradigma en la administración local: pasar de una gestión reactiva a una política de prevención proactiva. Con estas actuaciones, Los Realejos busca blindar su legado vegetal frente a los riesgos derivados de la edad y las condiciones climáticas, asegurando la pervivencia de unos elementos que no solo poseen un valor ecológico, sino que constituyen una parte fundamental de la identidad histórica y paisajística del municipio.