
Los Cristianos se moviliza contra el proyecto de reordenación del puerto y el impacto en su litoral
Diversos colectivos sociales y empresariales de Los Cristianos se movilizarán este domingo en protesta contra el proyecto de reordenación del puerto, exigiendo mayor transparencia y alternativas sostenibles ante el impacto ambiental y urbanístico de las obras proyectadas.
La tensión en el núcleo turístico de Los Cristianos, en el municipio tinerfeño de Arona, ha alcanzado un punto crítico ante la inminente movilización ciudadana convocada para este domingo. Según recoge Diario de Avisos, una coalición de una docena de entidades sociales, culturales y empresariales, agrupadas bajo la Plataforma en Defensa de Los Cristianos, ha organizado una marcha que partirá a las 11:00 horas desde el centro cultural local para concluir en la plaza de La Pescadora, donde se formalizará una protesta pública contra la hoja de ruta de la Autoridad Portuaria.
El conflicto central radica en el proyecto de reordenación del muelle, una intervención que, a juicio de los colectivos vecinales, compromete la sostenibilidad del litoral y la calidad de vida de los residentes. El punto de mayor fricción es la proyectada construcción de una infraestructura de aparcamientos en altura sobre la explanada actual. Jorge Bello, portavoz de la plataforma, ha cuestionado la idoneidad de esta obra, calificándola de incompatible con el entorno. Si bien los vecinos se muestran receptivos a la modernización de la terminal de pasajeros y a las labores de consolidación del dique, denuncian una falta de transparencia y de diálogo real por parte de las administraciones competentes.
Más allá de la reordenación portuaria, la preocupación ciudadana se extiende a la posible instalación de un pantalán flotante para embarcaciones turísticas en el muelle viejo, una iniciativa privada que los vecinos consideran una amenaza para la integridad de la playa. Este malestar se enmarca en un contexto de creciente presión sobre la bahía, cuya degradación ambiental ya ha tenido consecuencias tangibles, como la pérdida de la bandera azul, un distintivo crucial para un destino que depende mayoritariamente de su atractivo turístico.
Ante este escenario, la plataforma ha presentado una propuesta técnica alternativa que busca aliviar la saturación del puerto y la congestión de la autopista TF-1 sin necesidad de grandes inversiones. La estrategia se basa en dos ejes: la optimización de los horarios de las navieras y la descentralización del tráfico de mercancías. Según los cálculos de los convocantes, redirigir la carga hacia los puertos de Santa Cruz de Tenerife o Granadilla permitiría reducir los costes logísticos para las islas no capitalinas, disminuir las emisiones de dióxido de carbono y mitigar el impacto acústico y físico sobre la fauna marina, al alejar las rutas de navegación de la Zona Especial de Conservación. La advertencia de los colectivos es clara: la viabilidad económica de la zona está intrínsecamente ligada a la preservación de su patrimonio natural.