
Loro Parque recibe dos tigres de Sumatra para reforzar la conservación de la especie
Loro Parque recibe a dos tigres de Sumatra como parte de un programa europeo de conservación para evitar la extinción de esta especie en peligro crítico.
La llegada de dos ejemplares de tigre de Sumatra a las instalaciones de Loro Parque en Tenerife, tal y como ha comunicado el propio centro zoológico, marca un hito en la estrategia de preservación de una de las especies más amenazadas del planeta. La incorporación de Zaza, una hembra de dos años, y Lucu, un macho de ocho, ambos procedentes de centros británicos, no constituye un hecho aislado, sino que se enmarca en la hoja de ruta técnica establecida por la Asociación Europea de Zoos y Acuarios (EAZA) a través de su Programa Europeo de Especies Amenazadas (EEP).
El contexto biológico de esta intervención es crítico. La Panthera tigris sumatrae se enfrenta a una presión demográfica extrema, con una población silvestre que oscila entre los 300 y 400 individuos, confinados exclusivamente en la isla indonesia de Sumatra. La pérdida de su hábitat natural, el avance de la actividad humana y la caza furtiva han provocado un declive constante, estimado en la desaparición de unos 40 ejemplares cada década. Este escenario evoca la desaparición histórica de las subespecies de Java y Bali, un precedente que justifica la urgencia de mantener poblaciones de respaldo bajo supervisión humana para evitar la extinción definitiva.
La selección de estos dos ejemplares responde a un riguroso análisis genealógico. Los coordinadores del programa europeo evalúan variables críticas como la diversidad genética, el historial de parentesco, el estado de salud y la compatibilidad temperamental para minimizar los riesgos de consanguinidad. Este proceso de gestión científica es lo que permite que el traslado de animales entre instituciones no sea una decisión arbitraria, sino una medida de ingeniería poblacional.
Tras su llegada a Canarias, el equipo técnico del parque ha iniciado un protocolo de adaptación supervisada. El objetivo a corto plazo es la aclimatación de los felinos a su nuevo entorno y la evaluación de su interacción, siempre bajo la premisa de garantizar el bienestar animal. Tanto el director zoológico, Mike Jordan, como el presidente de la entidad, Wolfgang Kiessling, han subrayado que esta acogida representa un compromiso de largo recorrido, donde la posible reproducción futura quedará supeditada a la evolución clínica de los ejemplares y a las directrices dictadas por el programa de conservación europeo. La adaptación física de esta subespecie, caracterizada por un tamaño menor y una pigmentación más oscura, es el resultado de siglos de evolución en los ecosistemas forestales húmedos de Indonesia, una singularidad biológica que ahora depende, en gran medida, de la eficacia de estos esfuerzos coordinados de cría en cautividad.