Loro Parque denuncia la parálisis administrativa ante el cierre recurrente de playas en Tenerife

Loro Parque denuncia la parálisis administrativa ante el cierre recurrente de playas en Tenerife

Recurso: El Día

El Grupo Loro Parque denuncia la parálisis administrativa ante el cierre prolongado de numerosas zonas de baño en Tenerife, instando a las autoridades a resolver los problemas de seguridad y salubridad que limitan el acceso al litoral.

La gestión del litoral canario se encuentra bajo una creciente presión institucional tras la reciente denuncia pública del Grupo Loro Parque, que ha instado a las administraciones a abandonar la inacción ante la proliferación de cierres en las zonas de baño de Tenerife. Tal y como recoge la entidad, la recurrencia de clausuras durante la temporada estival, motivada tanto por alertas sanitarias como por riesgos geológicos, ha puesto en entredicho la capacidad de las autoridades para garantizar el uso público de la costa.

El debate, que trasciende la mera gestión de servicios, pone de relieve una tensión estructural entre la seguridad ciudadana y el mantenimiento de un activo económico y social de primer orden. La consejera del grupo, Cybell Kiessling, ha subrayado que la prolongación indefinida de estas restricciones no solo afecta a la calidad de vida de los residentes, sino que proyecta una imagen de deterioro sobre un destino turístico que depende intrínsecamente de la accesibilidad de su litoral.

La casuística de los cierres es diversa y refleja una problemática acumulada durante años. En el ámbito sanitario, el caso reciente de la playa de El Médano, en Granadilla de Abona, donde se detectaron niveles de Escherichia coli por encima de los umbrales permitidos, ilustra la vulnerabilidad de la calidad del agua. Sin embargo, es el riesgo de desprendimientos el que presenta un desafío más complejo y persistente. Actualmente, siete enclaves permanecen inhabilitados debido a la inestabilidad de los terrenos o al mal estado de los accesos: Los Patos, Benijo, Las Gaviotas, La Consolación, Los Barqueros, Santo Domingo y el charco de Tabaiba.

Esta situación no es nueva, pero ha ganado peso en la agenda política tras el precedente histórico de 2009 en Los Guíos, donde un derrumbe causó dos víctimas mortales. Desde aquel suceso, los ayuntamientos han adoptado una postura de máxima cautela, priorizando la prevención para evitar responsabilidades jurídicas. No obstante, la crítica de Loro Parque apunta a que esta prudencia se ha convertido, en la práctica, en una parálisis administrativa.

El ejemplo más paradigmático de esta falta de resolución es la playa de Santo Domingo, en La Guancha, clausurada definitivamente desde 2010. A pesar de los convenios suscritos en 2018 entre el Cabildo y el municipio, y del posterior traspaso de competencias de Costas al Gobierno de Canarias en 2023, el enclave sigue sin ser recuperado. La falta de proyectos ejecutables y de una hoja de ruta clara con plazos definidos convierte, a ojos de los sectores críticos, las medidas preventivas en cierres permanentes, dejando a la ciudadanía sin alternativas y evidenciando una brecha en la gobernanza del litoral que requiere, según la entidad, una intervención prioritaria y urgente.