Polémica en Linares por la designación como pregonero del docente conocido como 'profe de TikTok'

Polémica en Linares por la designación como pregonero del docente conocido como 'profe de TikTok'

Recurso: El Día

La designación del docente Álvaro Patón como pregonero de las fiestas de Linares ha generado una intensa polémica en redes sociales al reavivar las críticas sobre su gestión de la privacidad de los alumnos en contenidos digitales.

La elección de Álvaro Patón como pregonero de las fiestas de Linares ha trascendido el ámbito local para convertirse en un foco de controversia digital, tal y como ha informado recientemente el diario El Día. La designación del docente, conocido en el entorno digital como el 'profe de TikTok', ha reactivado un intenso debate en la red social X sobre los límites éticos en la exposición pública de la actividad docente y la gestión de la privacidad del alumnado.

El origen de este rechazo se remonta a una polémica ocurrida hace dos años, cuando el profesor ejercía en un centro educativo de Tenerife. En aquel momento, Patón alcanzó una notable visibilidad en plataformas como Instagram y TikTok mediante la difusión de contenidos centrados en su experiencia en las aulas. No obstante, la publicación de un vídeo en el que se mostraba la reacción emocional de una estudiante ante una calificación académica generó una oleada de críticas. La percepción mayoritaria en las redes sociales fue que el docente estaba trivializando el malestar de la menor, lo que derivó en una presión social que culminó con la eliminación del contenido.

Aunque en su día circularon informaciones sobre una posible desvinculación laboral del profesor con el centro tinerfeño a raíz de este incidente, el propio interesado desmintió tales extremos, atribuyendo su salida de la institución y de la isla a motivos de índole personal. Pese a que el episodio parecía haber quedado en el olvido, el anuncio del Ayuntamiento de Linares designándolo como pregonero ha servido de catalizador para que los usuarios de X cuestionen la idoneidad de este reconocimiento institucional.

Este caso pone de relieve la creciente tensión entre la cultura de la exposición en redes sociales y la responsabilidad profesional en el sector educativo. La normativa española, bajo el amparo de la Ley Orgánica de Protección de Datos y el derecho al honor y la propia imagen de los menores, impone restricciones estrictas sobre el uso de la imagen de alumnos en entornos digitales. La controversia actual subraya cómo la huella digital de los profesionales de la enseñanza puede condicionar su proyección pública, incluso años después de que los hechos originales tuvieran lugar, planteando un debate sobre la gestión de la reputación en la era de la inmediatez informativa.