
La entrenadora tinerfeña Lidia Mirchandani dirigirá a la selección femenina sub-18 de Albania
La entrenadora tinerfeña Lidia Mirchandani asume la dirección técnica de la selección femenina sub-18 de Albania con el objetivo de unificar la metodología de formación del combinado balcánico.
La trayectoria internacional de Lidia Mirchandani suma un nuevo destino. Según ha avanzado el diario El Día, la entrenadora tinerfeña asumirá la dirección técnica de la selección femenina sub-18 de Albania, un movimiento que refuerza la presencia de técnicos españoles en estructuras federativas emergentes del baloncesto europeo.
Esta incorporación no es un hecho aislado, sino que se produce en un contexto de estrecha colaboración profesional, dado que su marido, Richy González, ejerce actualmente como seleccionador absoluto del país balcánico. La llegada de Mirchandani al combinado juvenil responde a la voluntad de la federación albanesa de implementar una metodología de trabajo unificada en sus categorías de formación, buscando dotar a sus jugadoras de una identidad competitiva más definida. El calendario de trabajo se articulará en dos fases: una concentración inicial en junio y la preparación definitiva en julio, previa a la disputa del Campeonato de Europa de la categoría en Kosovo.
Para la preparadora, este compromiso supone un paréntesis en su carrera reciente, marcada por su paso por el baloncesto islandés —donde dirigió al Akureyri— y su labor como asistente en el CNB Paterna. A pesar de la oportunidad que representa dirigir a un combinado nacional, Mirchandani no oculta que su horizonte profesional sigue orientado hacia el mercado español. La estabilidad familiar y el deseo de contribuir al desarrollo del baloncesto en Canarias son los ejes sobre los que articula sus aspiraciones a medio plazo.
En este sentido, la entrenadora ha puesto el foco en el panorama baloncestístico de su isla natal, señalando al CB Adareva como el referente natural para un posible retorno. Mirchandani sostiene que el baloncesto femenino tinerfeño posee el potencial necesario para consolidarse en la élite nacional, aunque subraya la importancia de articular proyectos ambiciosos que, bajo su criterio, podrían beneficiarse de sinergias similares a las observadas en otros clubes del ámbito masculino. Esta visión estratégica, que combina la experiencia adquirida en el extranjero con un profundo conocimiento de la realidad local, sitúa a la tinerfeña como una de las figuras a seguir en el mercado de banquillos, a la espera de que surja una propuesta que permita alinear sus ambiciones técnicas con su deseo de regresar a la competición doméstica.