Muere a los 97 años Yayoi Kusama, icono del arte contemporáneo

Muere a los 97 años Yayoi Kusama, icono del arte contemporáneo

Recurso: Diario de Avisos

La icónica artista japonesa Yayoi Kusama ha fallecido a los 97 años en Tokio, dejando un legado imborrable como figura clave de la vanguardia global y el arte contemporáneo.

El fallecimiento de Yayoi Kusama a los 97 años, confirmado recientemente a través de su portal oficial, marca el cierre de una trayectoria artística que definió la estética de la vanguardia global durante más de siete décadas. Según la información difundida por su entorno, el deceso se produjo el pasado 14 de agosto en un centro hospitalario de la capital nipona, poniendo fin a una actividad creativa que se mantuvo constante hasta sus últimos días.

La relevancia de Kusama en el panorama cultural contemporáneo trasciende su prolífica producción pictórica, abarcando disciplinas tan diversas como la literatura, la performance y la instalación inmersiva. Su impacto en el público español ha sido notable, consolidándose como un fenómeno de masas en instituciones de referencia. Cabe destacar el hito que supuso su retrospectiva en el Guggenheim de Bilbao hace tres años, donde la muestra Yayoi Kusama: de 1945 hasta hoy atrajo a más de medio millón de visitantes, convirtiéndose en uno de los eventos expositivos más exitosos en la historia del museo. Previamente, su obra ya había sido objeto de estudio y exhibición en el Museo Reina Sofía en 2011, reafirmando su estatus como figura central del arte del siglo XXI.

Más allá de sus icónicos patrones de puntos y sus instalaciones psicodélicas, la figura de la artista japonesa debe entenderse en el marco de su activismo. Durante la década de los sesenta, Kusama utilizó el espacio público y los happenings como herramientas de denuncia política, posicionándose contra el militarismo y señalando las desigualdades sistémicas por motivos de género y origen étnico. Esta faceta combativa, gestada durante los años de formación de la artista en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, fue el motor de una carrera que comenzó con sus primeros trazos en la adolescencia y que evolucionó hasta convertirla en una de las voces más influyentes y reconocibles de la escena internacional. Su legado, centrado en la exploración de la identidad y la persistencia del espíritu, permanece ahora como un referente ineludible de la creación contemporánea.