
Recurren ante los tribunales el proyecto de aparcamiento en La Salud por el riesgo para el arbolado urbano
Colectivos vecinales y ecologistas han recurrido ante los tribunales el proyecto municipal de aparcamiento en el barrio de La Salud de Santa Cruz de Tenerife por considerar que la obra amenaza el arbolado protegido y carece de justificación técnica suficiente.
La pugna por el modelo de desarrollo urbano en Santa Cruz de Tenerife ha alcanzado una nueva dimensión judicial. Tal y como ha trascendido a través de la asociación ecologista Los Árboles Hablan y el colectivo vecinal La Salud Verde, el proyecto municipal para habilitar 80 plazas de estacionamiento en el barrio de La Salud será recurrido ante los tribunales. La intervención, que cuenta con una partida presupuestaria de 1,9 millones de euros, contempla la demolición de la antigua iglesia de San Gerardo y la reordenación de la plaza José Carlos Schwartz, una actuación que, según los denunciantes, compromete la supervivencia de una veintena de ejemplares arbóreos, entre ellos especies protegidas por la normativa autonómica.
El conflicto pone de relieve la creciente tensión entre la necesidad de infraestructuras de movilidad y la preservación del patrimonio natural en entornos densamente poblados. La representación legal de los colectivos, encabezada por el letrado Felipe Campos, ha solicitado la paralización cautelar de las obras, argumentando que el expediente administrativo carece de estudios fitosanitarios y biomecánicos que justifiquen la eliminación de este arbolado, cuya antigüedad supera las dos décadas.
Desde una perspectiva técnica, el informe ambiental encargado por la asociación ecologista advierte sobre un impacto negativo cuantificable: la pérdida de estos ejemplares supondría una merma anual de 600 kilos en la capacidad de absorción de dióxido de carbono y una reducción de 2.360 kilos en la producción de oxígeno. Asimismo, el estudio subraya que la desaparición de esta masa vegetal elevaría la temperatura local y dispararía la demanda energética en 400 kilovatios al año, además de eliminar un sumidero natural de contaminantes atmosféricos.
Más allá de la controversia técnica, los vecinos han planteado una alternativa al modelo propuesto por el Ayuntamiento. El colectivo La Salud Verde ha señalado la existencia de cinco solares infrautilizados en las calles Cornisa, Guañañime y José Luis Miranda, así como en las inmediaciones del barranco del Molino, donde, a su juicio, podría ejecutarse el aparcamiento sin necesidad de sacrificar el ecosistema urbano actual.
Por su parte, el equipo de gobierno municipal, a través del concejal de Obras, Javier Rivero, ha defendido la legitimidad del proyecto, asegurando que el diseño final es fruto de un proceso de diálogo de dos años con la asociación de vecinos San Gerardo. No obstante, la vía judicial abierta ahora busca dirimir si la administración local ha vulnerado la Ley Canaria de Protección del Arbolado Urbano, un marco normativo que, en los últimos años, ha ganado peso en la jurisprudencia española como herramienta de salvaguarda frente a proyectos de obra pública que no acreditan debidamente la imposibilidad de conservar la vegetación preexistente.