Fiebre de compras de Reyes desborda Santa Cruz.

Fiebre de compras de Reyes desborda Santa Cruz.

Recurso: El Día

Santa Cruz de Tenerife vive un frenético ambiente de compras de última hora en sus calles y ferias artesanales, con descuentos y apoyo al comercio local, ante la inminente llegada de los Reyes Magos.

"Solo a ti se te ocurre venir en coche. Nosotros hemos bajado andando. Esto está lleno de gente comprando", se escucha decir a una mujer por teléfono mientras empieza a bajar la céntrica calle Castillo de Santa Cruz. La llegada de los Reyes Magos pone a todos a correr para hacer las últimas compras y cumplir los deseos antes de su gran día. Una multitud de compradores llenaba la calle, haciendo que la zona comercial abierta más famosa de Santa Cruz de Tenerife estuviera a rebosar. Había bolsas, papeles de regalo, puestos para envolver las compras y, por supuesto, el buzón de cartas en la plaza de Candelaria para que Sus Majestades recibieran todos los deseos a tiempo.

Tanto los que lo dejan todo para el final como los que buscan el detalle perfecto, recorrían sin parar una de las calles comerciales más conocidas de Tenerife. Su misión: encontrar los regalos para cada miembro de la familia, pero sobre todo, hacer realidad los sueños de los niños. Hacia el mediodía, sobre las 12:00, y a pesar de una lluvia fina e intermitente, la gente no dejaba de llegar, anticipando una jornada de compras muy intensa. Las tiendas y comercios abren con horarios especiales, esperando terminar la campaña de Navidad con las mejores ventas posibles. Algunos incluso han adelantado las rebajas, ofreciendo descuentos y ofertas que se ven en los grandes carteles de los escaparates, algo que aprovechan los que compran a última hora.

Y la gente no defrauda, confirmando un dato reciente de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU): los canarios gastan casi el 30% de su sueldo solo en regalos de Navidad. Esto se nota más cuando se compra con prisa y sin planificar, lo que deja menos tiempo y opciones para elegir bien. Así pasó el primer domingo de 2026. Pero este no es el caso de Teresa Delgado Fariña: "No, hoy compré dos tonterías. En realidad vine a desayunar con mi hermana. Hay que comprar con tiempo, porque si no, te gastas mucho dinero", comenta la vecina de Santa Cruz.

Ella esperaba que le envolvieran esas dos tonterías en el puesto que el Ayuntamiento de Santa Cruz había montado. Alba González, con una gran sonrisa, atiende a quienes se acercan para no tener que envolver los regalos ellos mismos. Un papel especial, que recuerda que la compra se hizo en la zona comercial abierta de la ciudad, cubría las mesas de las carpas instaladas el 3 y 4 de enero. "La verdad es que han sido días animados y la gente ha sido muy agradable, a pesar de estar haciendo sus últimas compras. Ha habido mucho movimiento", cuenta González mientras termina de doblar los regalos de las hermanas. Ella atenderá a miles de personas, ya que su turno empezó a las once de la mañana y se alargaba hasta las ocho de la tarde de este domingo 4 de enero.

En el polo opuesto a la gente previsora, están los que lo dejan "absolutamente todo" para el último momento. Como Eva García, también de la capital, que lleva unas cinco bolsas con los regalos para sus tres hijos. "Soy de las que lo deja todo para el final", reconoce. "Estoy todo el día trabajando y con tres niños, no me da la vida. Por eso lo dejo para el final", explica con calma, a pesar de estar ya en el tiempo de descuento. Dice que lo lleva bien porque está encontrando lo que busca, algo que preocupa mucho a quienes se arriesgan a comprar a última hora. "Si tienes dinero, encuentras. Tengo un poder adquisitivo medio y quizás por eso consigo lo que quiero", argumenta. García está encontrando buenos precios gracias a las rebajas adelantadas: "Hay un montón de descuentos, aunque es un poco una locura. Si tu vida ya es un caos normalmente, te da igual".

Isaac Hernández Afonso viene a comprar a la calle Castillo de Santa Cruz desde Garachico. ¿El motivo? "Para dejar a mi hija con sus abuelos, que viven aquí, y así poder salir con mi pareja. Aunque ella va por un lado y yo por otro", sonríe, dejando claro que hay regalos que ella no debe ver. La necesidad de conciliar la vida familiar lo lleva a recorrer más de 50 kilómetros para hacer las compras con calma. Además, por trabajo, este vecino de Garachico ha dejado algunos regalos para el último momento. "Me quedan algunos detalles como una manta para el perro, algunos libros y los de un familiar en concreto", enumera, como si fuera un paje real. Para Hernández Afonso, lo más importante "es tener la idea clara e ir a por ella. De todas formas, me quedan cosas. Si no las consigo, no pasa nada", asegura. Sobre las rebajas anticipadas, el de Garachico se muestra algo escéptico: "¿Crees que son rebajas de verdad?", pregunta con una sonrisa.

Más allá de la calle Castillo, la plaza del Príncipe alberga la feria 'Artesanía en Reyes', organizada por el Cabildo de Tenerife. El propio consejero de Comercio, Efraín Medina, actuó como paje real comprando algún último detalle allí e invitó a no perdérsela. Del 2 al 5 de enero, 46 artesanos se reúnen en este conocido lugar de la ciudad, ofreciendo regalos con un valor diferente y que invitan a la calma.

La gente mira cada puesto buscando ese detalle especial que no se encuentra en cualquier gran almacén. Eso es lo que busca Cayetano Cordovés. "Me faltan detalles de última hora, pero es una tradición. Creo que el ambiente navideño te anima a buscar algo siempre el último día. Aunque ya tengas todo, siempre buscas ese detallito", asegura este "novelero". Le gusta ir a ferias como las de la plaza del Príncipe o la plaza del Adelantado, en La Laguna, para "ponerle la guinda al pastel de los regalos". "Quiera o no, siempre busco cosas diferentes. Por ejemplo, ya tenía el regalo para una persona, pero al salir hoy y acercarme aquí, ya le encontré un detallito especial", explica, dejando claro que le hace mucha ilusión regalar.

La competencia entre el comercio local y los grandes almacenes se intensifica mucho en Navidad. La guerra de precios, la comodidad, la disponibilidad o incluso el tiempo pueden hacer que la gente se decante por uno u otro. Estos son factores clave en las compras de última hora navideñas, por las prisas y el estrés de encontrar el regalo perfecto lo antes posible. Sin embargo, hay quienes tienen muy claro que en estas fechas, pase lo que pase, hay que apoyar a los pequeños y medianos comercios de Santa Cruz.

Teresa Delgado Fariña no lo duda ni un instante: "Hay que apoyar al comercio local. Acabamos de comprar en una tienda de ropa de hombre de aquí que lleva 30 años abierta. Felicitamos al dueño por haber aguantado tanto tiempo. Tiene mucho mérito". Explica que los precios eran muy buenos, desmintiendo así el mito de que comprar en pequeños negocios es caro. "Compramos todo en las tiendas de esta zona comercial abierta, porque si dejamos que todo se lo lleven los grandes almacenes, las tiendas de siempre desaparecen", advierte.

A Isaac Hernández Afonso le resulta "indiferente. Aunque, tal como estaban los centros comerciales estos días, creo que ahora mismo era más fácil aparcar en el centro de una ciudad que en un gran almacén", compara el vecino de Garachico. Para él, la prisa es clave, y la comodidad, también.

Eva García lo dice con alegría: "Siempre vengo a comprar aquí, a dejar el dinero en el centro de Santa Cruz". Tiene claro que las opciones de compra que ofrece un gran almacén de la capital también se encuentran en la céntrica calle Castillo. "Las tiendas son prácticamente las mismas, así que te mueves un poco y encuentras lo que buscas", compara.

Cordovés evita "los centros comerciales. Esta Navidad no he visitado ninguno. Todo lo que hemos comprado ha sido en 'tienditas', en comercio local", explica. Por su trabajo viaja mucho y se llevó una gran decepción al ver que en otros países hay exactamente las mismas tiendas que aquí. "Buscaba un negocio donde poder comprar algo diferente, pero no fue posible. No pude comprar nada distinto", se lamenta, y habla de la globalización.