
El Festival de Cine de Las Palmas homenajea al cineasta chino Bi Gan en su 25.ª edición
El Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria rinde homenaje al cineasta chino Bi Gan con la entrega de la Lady Harimaguada de Honor y una retrospectiva de su obra coincidiendo con el estreno de su último largometraje, Resurrection.
La vigesimoquinta edición del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria ha consolidado su apuesta por el cine de autor contemporáneo al otorgar su Lady Harimaguada de Honor al cineasta chino Bi Gan. Tal y como recoge la organización del certamen, este reconocimiento coincide con el estreno en el archipiélago de su último largometraje, Resurrection, galardonado con el Premio Especial del Jurado en la pasada edición del Festival de Cannes.
La relación entre el director y el festival canario no es reciente; se remonta a 2016, año en que el certamen premió su ópera prima, Kaili Blues, marcando el inicio de una trayectoria de apoyo mutuo que se ha mantenido durante una década. La expectación generada por su presencia se ha traducido en un lleno absoluto en las salas, reflejando la fidelidad de un público que ha agotado las entradas para sus sesiones.
Resurrection se presenta como una pieza ambiciosa que articula cinco relatos diferenciados, cada uno vinculado a un género cinematográfico específico, para realizar un recorrido por la historia del cine del siglo XX. La obra, que llegará a las salas comerciales españolas esta misma semana, destaca por un plano secuencia final de 40 minutos. Durante su estancia en Gran Canaria, el cineasta ha reflexionado sobre la dualidad de su título: mientras que la denominación internacional alude a conceptos abstractos como la memoria y la espiritualidad, el original chino remite a la extensión temporal de un siglo de relatos.
Más allá de la exhibición de su obra, el festival ha organizado una retrospectiva que incluye otros títulos fundamentales de su filmografía, como Largo viaje hacia la noche, junto a cortometrajes como Secret Goldfish, The Poet and Singer y A Short Story. Asimismo, el autor ha seleccionado dos obras clave del cine chino para su proyección: Spring in a Small Town (Fei Mu, 1948) y The World (Jia Zhangke, 2004), las cuales servirán de base para los coloquios programados con los espectadores.
El interés de Bi Gan por la memoria colectiva y el subconsciente, temas recurrentes en su filmografía, parece haber encontrado un nuevo cauce de exploración. El director ha manifestado su intención de abordar en futuros proyectos la irrupción de la inteligencia artificial y la naturaleza de la ilusión, una inquietud que conecta con la incertidumbre tecnológica que ya explora en el cierre de su último largometraje. Esta retrospectiva y el homenaje institucional no solo celebran una carrera en ascenso, sino que subrayan el papel de los festivales regionales como plataformas esenciales para la difusión de un cine que desafía las estructuras narrativas convencionales.