El Parque de Las Mesas reabre en Santa Cruz tras su rehabilitación integral y apuesta por la educación ambiental

El Parque de Las Mesas reabre en Santa Cruz tras su rehabilitación integral y apuesta por la educación ambiental

Recurso: El Día

El Parque de Las Mesas en Santa Cruz de Tenerife reabrió sus puertas en noviembre de 2022 tras una rehabilitación integral que combina la recuperación de su valor recreativo con un ambicioso plan de restauración ecológica y futura vocación pedagógica.

La recuperación del Parque de Las Mesas, un enclave estratégico en la corona forestal de Santa Cruz de Tenerife, representa un ejercicio de resiliencia urbanística tras años de incertidumbre. Según la información difundida recientemente, el espacio culminó su proceso de rehabilitación el 25 de noviembre de 2022, fecha en la que reabrió sus puertas tras una intervención necesaria para reparar los daños causados por actos vandálicos, los cuales obligaron a rediseñar la propuesta original de 2009, denominada ‘La montaña entera’ y firmada por los arquitectos Mónica Esteban y Rafael Escobedo de la Riva.

Este recinto, que abarca una superficie de 1,86 millones de metros cuadrados, se erige como el parque periurbano de mayor relevancia en el archipiélago canario. Su ubicación, a 500 metros de altitud en el macizo de Los Campitos, lo sitúa en una posición privilegiada dentro del Parque Rural de Anaga, actuando como un conector ecológico vital entre la Reserva de la Biosfera y el tejido urbano de la capital tinerfeña. La orografía del terreno, caracterizada por valles y barrancos, ha sido aprovechada para integrar una infraestructura recreativa que incluye áreas de descanso, fogones, servicios sanitarios y equipamientos deportivos, todo ello conectado por una red de senderos que culminan en el Mirador Norte.

Desde una perspectiva paisajística, el parque ofrece una panorámica de 360 grados que abarca desde la silueta del Teide hasta la actividad portuaria de San Andrés y las maniobras aéreas en el aeropuerto. Sin embargo, el valor del proyecto trasciende lo recreativo para centrarse en la restauración ecológica. El plan de actuación contempla la recuperación de la masa forestal mediante la plantación de especies autóctonas, como acebuches y pinos, además de la regeneración del bosque termófilo en el sector septentrional y del cardonal-tabaibal en el meridional.

El futuro del parque apunta hacia la vertiente pedagógica con la proyectada apertura de un Aula de la Naturaleza y Centro de Interpretación Ambiental. Ubicada en una edificación preexistente en el noroeste del recinto, esta instalación busca fomentar la educación ambiental y la sensibilización sobre la biodiversidad local, consolidando el espacio no solo como un lugar de ocio, sino como un centro de referencia para la investigación y el respeto al patrimonio natural de la isla.