
Comerciantes de Las Galletas se organizan ante la oleada de robos cometidos por menores
Los empresarios de Las Galletas, en Arona, se organizan ante una oleada de robos nocturnos presuntamente cometidos por menores y exigen un refuerzo urgente de la vigilancia policial.
La inseguridad ciudadana en el núcleo costero de Las Galletas, en el municipio tinerfeño de Arona, ha alcanzado un punto de inflexión que amenaza la viabilidad del tejido comercial local. Tal y como recoge el diario El Día, los empresarios de la zona han comenzado a organizarse ante una oleada de incursiones delictivas nocturnas protagonizadas, presuntamente, por menores de edad. Este fenómeno, que ha generado un clima de desasosiego entre los residentes, se manifiesta en una serie de robos y tentativas de asalto que afectan tanto a establecimientos de restauración y comercio minorista como a centros educativos, donde se ha reportado la sustracción de equipos informáticos.
El análisis de las grabaciones de seguridad, que han permitido identificar a los autores, revela un modus operandi caracterizado por la ausencia de medidas de ocultación facial. Esta circunstancia, sumada a la extensión de los actos delictivos hacia el interior de vehículos particulares y viviendas, ha exacerbado la sensación de vulnerabilidad de los comerciantes. La preocupación no se limita únicamente al ámbito económico, sino que trasciende a la seguridad personal, con testimonios que describen un temor creciente a transitar por la vía pública tras el cierre de los negocios.
Desde una perspectiva sociológica, este tipo de incidentes pone de relieve la complejidad de la gestión de la seguridad en zonas turísticas y residenciales periféricas, donde la percepción de impunidad puede erosionar la convivencia. La situación ha trascendido el ámbito local, con sospechas —aún por confirmar— de que el radio de acción de estos grupos podría extenderse a núcleos colindantes como Costa del Silencio.
Ante este escenario, el colectivo empresarial ha convocado una reunión de urgencia para esta semana con el objetivo de articular una respuesta conjunta. La hoja de ruta de los afectados contempla la exigencia de un refuerzo en los dispositivos de vigilancia nocturna, apelando a la responsabilidad de la Guardia Civil y la Policía Local de Arona. La falta de una respuesta institucional percibida como eficaz ha llevado a los vecinos y propietarios a no descartar movilizaciones sociales, reflejando un malestar que, según los afectados, requiere una intervención inmediata por parte del consistorio para restaurar la normalidad en la zona.