
GOfit Santa Cruz alcanza los 15.800 usuarios en su primer año y transforma el ocio saludable en la capital
El centro deportivo GOfit en Santa Cruz de Tenerife ha consolidado su impacto en el ocio saludable de la capital al alcanzar los 15.800 usuarios en su primer año, destacando especialmente el auge de las suscripciones familiares y la actividad física infantil.
La irrupción de grandes centros de entrenamiento en el tejido urbano de Santa Cruz de Tenerife ha reconfigurado los hábitos de ocio saludable en la capital tinerfeña, tal y como se desprende de los datos facilitados por GOfit tras cumplir su primer ejercicio de actividad. El balance anual de la instalación refleja una notable capacidad de atracción, al haber logrado una base de 15.800 usuarios, una cifra que subraya la creciente demanda de infraestructuras deportivas de gran formato en entornos metropolitanos.
El modelo de negocio, que ha logrado integrar a un segmento significativo de usuarios mediante modalidades de suscripción familiar —las cuales representan el 38% del total de sus contratos—, pone de relieve una tendencia al alza en la gestión del tiempo de ocio compartido. Resulta especialmente relevante la presencia de más de 2.300 menores de 15 años en sus instalaciones, un dato que evidencia un cambio en los patrones de crianza y la priorización de la actividad física como pilar fundamental en el desarrollo infantil.
Desde una perspectiva operativa, el centro ha mantenido un flujo constante de afluencia, con una media que supera los 80.000 ingresos mensuales. Esta dinámica se sostiene sobre una programación intensiva que alcanza el millar de sesiones guiadas cada mes, una oferta que busca diversificar el uso de los espacios y optimizar la rotación de los usuarios. Este fenómeno no solo responde a una necesidad de equipamiento deportivo, sino que se enmarca en la actual estrategia de las administraciones locales por fomentar la salud pública y la prevención de enfermedades mediante la promoción de estilos de vida activos, un sector que en España ha experimentado una profesionalización creciente tras la crisis sanitaria, consolidándose como un motor económico y social de primer orden en las capitales de provincia.