Asesino de Lanzarote suma 12 años por secuestro y robo en Tenerife

Asesino de Lanzarote suma 12 años por secuestro y robo en Tenerife

Recurso: El Día

Un hombre, ya condenado por asesinato en Lanzarote, ha aceptado 12 años adicionales de prisión por el secuestro y robo violento en una joyería de Tacoronte en 2021.

Un hombre, que ya cumple una condena de 29 años por un asesinato cometido en Lanzarote en 2015, ha aceptado este martes 12 años más de cárcel. Esta nueva pena es por un robo en una joyería de Tacoronte (Tenerife). De esos 12 años, ocho son por secuestrar a la hija del dueño, tres por el robo de las joyas y uno por las lesiones causadas.

En el juicio, celebrado en la Audiencia Provincial de Tenerife, se consideró un agravante que el acusado ya tuviera antecedentes (reincidencia). Sin embargo, también se tuvo en cuenta como atenuante que había devuelto 30.000 euros para reparar parte del daño causado por el robo de las joyas.

Los hechos ocurrieron en diciembre de 2021. El acusado y otras cuatro personas, que nunca fueron identificadas, usaron un coche con la matrícula cambiada para no ser reconocidos. Aparcaron en un hipermercado y esperaron a la hija del dueño de la joyería, que también era la encargada. Cuando ella salía de cerrar la tienda para coger su coche, dos de los asaltantes la agarraron, la metieron a la fuerza en el vehículo y la golpearon en la cara.

Dentro del coche, la ataron de pies y manos con bridas de plástico para que no pudiera moverse ni escapar, mientras seguían agrediéndola. Le quitaron las llaves de la joyería que llevaba en el bolso y empezaron a interrogarla sobre el negocio. La amenazaron con tirarla del coche en marcha si no les daba la información. Le exigieron los códigos de las alarmas, los tiempos de retardo de la caja fuerte y cómo abrirla. Le advirtieron que, si quería volver a ver a su marido y a su hijo, debía darles los datos correctos. Ella, por miedo a sufrir más daño, les dio toda la información.

Después, le taparon los ojos con cinta americana para que no pudiera reconocerlos ni el lugar donde la dejaron. Uno de los asaltantes se quedó vigilándola, mientras los demás volvieron a la joyería. Allí, con los rostros cubiertos con pasamontañas, pañuelos y pelucas, usaron las llaves y los códigos que les había dado la víctima para entrar. Una vez dentro, rompieron vitrinas, candados y bandejas. Los daños causados en el local se valoraron en 551 euros, y las joyas robadas en 129.000 euros. Tras el robo, huyeron del lugar.

Una vez que lograron su objetivo y comprobaron que la información era correcta, avisaron al que vigilaba a la mujer para que la abandonara. La dejaron con los ojos vendados y las manos atadas, diciéndole: "alguien te encontrará". La mujer permaneció así varios minutos hasta que logró soltarse. A causa de este suceso, sufrió múltiples golpes, un traumatismo en la cabeza, dolor de cuello y trastorno de estrés postraumático. Tardó 114 días en recuperarse y no pudo realizar sus actividades diarias. Como secuela, la víctima padece un trastorno neurótico y daños estéticos moderados.

El acusado pertenecía a una organización criminal conocida por su extrema violencia. Se supo entonces que solían usar métodos como taladrar rodillas o dar descargas eléctricas en el baño. Esta misma técnica se repitió en el sur de Tenerife, donde retuvieron a un empresario.

En cuanto al secuestro y asesinato con ensañamiento de Lanzarote, se demostró que interceptaron a la víctima en el garaje de su casa, lo ataron de pies y manos y le dieron múltiples golpes. Luego lo metieron en el asiento trasero de su propio coche y lo llevaron a una cueva que habían preparado en la escombrera de Montaña Mina, en Arrecife. Allí fue encontrado su cuerpo sin vida. Tras un juicio con jurado en la Audiencia de Las Palmas de Gran Canaria, se condenó a cada miembro de la banda a 29 años de cárcel, una pena que fue confirmada después por el Tribunal Supremo.