
Garachico: Alcalde pide no reabrir la TF-421 hasta garantizar seguridad tras derrumbe.
Un desprendimiento de rocas ha obligado a cerrar la TF-421 entre Garachico y San Pedro, y el alcalde insiste en mantenerla clausurada hasta asegurar la estabilidad del inestable terreno volcánico.
Un gran desprendimiento de rocas ha obligado a cerrar un tramo de la carretera TF-421, concretamente el que une el centro de Garachico con el barrio de San Pedro. El derrumbe ocurrió el domingo por la tarde, sobre las seis, cerca de dos casas y antes de las curvas del Arrastradero.
Aunque el Cabildo ya está limpiando la zona, el alcalde de Garachico, José Heriberto González, ha dicho que no quiere que la carretera se abra de nuevo hasta que se revise bien y se asegure la estabilidad de otras rocas cercanas. "Prefiero que siga cerrada hasta que podamos garantizar la seguridad. Hay que estudiar si es posible quitar otras piedras para evitar que pase algo parecido otra vez", explica el alcalde.
Esta zona tiene laderas muy empinadas y mucha arena, algo que se debe a la erupción de Garachico en 1706. La lava que bajó por esas montañas dejó un material inestable que a menudo cae a la carretera. González destaca que el fin de semana apenas llovió un poco y ya hubo un desprendimiento. "Las piedras que se ven por ahí nos preocupan porque, desde abajo, parece que podrían soltarse en cualquier momento", advierte.
La TF-421, que une Garachico con El Tanque, es importante porque conecta a los vecinos con el sur de la isla a través del anillo insular. El derrumbe ocurrió en un tramo que no es muy transitado, usado principalmente por los poco más de cien vecinos del barrio de San Pedro.
Si el Cabildo decide seguir la recomendación del alcalde y cierra la carretera por un tiempo indefinido, los vecinos no se quedarán incomunicados. Sin embargo, tendrán que dar un rodeo más largo para llegar al centro del pueblo. La alternativa para coches y peatones será la carretera del cordobés, que pasa por el barrio de Las Cruces.
González recuerda que, durante el simulacro de erupción volcánica del 26 de septiembre, ya se avisó de que las carreteras de la zona no aguantarían bien los terremotos. "A diferencia de lugares como Teno, que son mucho más sólidos, este terreno es bastante inestable porque, geológicamente hablando, la lava bajó hace muy poco tiempo. Carreteras como esta son peligrosas y lo mejor es intentar que lo sean menos", concluye.