
La Victoria de Acentejo estrena un centro ocupacional renovado tras una inversión de 1,5 millones de euros
La modernización del centro ocupacional de La Victoria de Acentejo, con una inversión de 1,5 millones de euros, amplía su capacidad a 60 plazas y refuerza la descentralización de los servicios sociosanitarios en el norte de Tenerife.
La reciente modernización del centro ocupacional de La Victoria de Acentejo, tal y como ha trascendido a través de las informaciones publicadas sobre la culminación de este proyecto, marca un punto de inflexión en la red de recursos sociosanitarios del norte de Tenerife. Más allá de la reforma física del inmueble, esta intervención subraya la creciente necesidad de descentralizar la atención a la discapacidad, trasladando los servicios especializados desde los grandes núcleos urbanos hacia una capilaridad territorial que garantice la equidad en el acceso a los derechos fundamentales.
La actuación, que ha supuesto un desembolso conjunto de 1,5 millones de euros, ha permitido una reconfiguración integral de las instalaciones situadas en la calle Añate. La intervención ha abarcado una superficie de 1.300 metros cuadrados distribuidos en tres niveles, donde se han integrado áreas de comedor, talleres polivalentes y espacios exteriores, además de una optimización de las zonas de estacionamiento. Este despliegue técnico no solo ha buscado la eficiencia energética y la mejora de la accesibilidad universal, sino que ha permitido elevar la capacidad asistencial del centro de 46 a 60 plazas, una cifra que responde a la creciente demanda de atención especializada en la comarca.
Este proyecto se enmarca dentro de una estrategia de mayor calado: el Plan de Infraestructuras Sociosanitarias, una hoja de ruta que articula la colaboración financiera entre el Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife y el consistorio local. La inversión total vinculada a este convenio de cooperación asciende a 2,4 millones de euros, una cifra que, según las autoridades presentes en el acto de inauguración —entre las que se encontraban representantes del IASS, la Dirección General de Discapacidad y el gobierno municipal—, refleja un cambio de paradigma en la gestión pública, donde la proximidad al usuario se erige como el eje vertebrador de la política social.
La relevancia de este tipo de equipamientos trasciende la mera prestación de servicios. Los centros ocupacionales actúan como catalizadores de la autonomía personal y la integración comunitaria, elementos esenciales para el desarrollo de las personas con discapacidad. La consolidación de este recurso en La Victoria de Acentejo, que se suma a otras dotaciones previas en el municipio como el centro de día para mayores y el centro de discapacidad La Vera, evidencia una planificación orientada a mitigar las barreras geográficas que, históricamente, han dificultado la atención a los colectivos más vulnerables en las zonas rurales o periféricas de la isla. En última instancia, la puesta en marcha de estas instalaciones renovadas simboliza el compromiso institucional por situar la calidad de vida de los usuarios y sus familias en el centro de la agenda política, superando las siglas y priorizando la eficacia en la gestión de los recursos públicos.