
La Orotava regulará el uso de fertilizantes para reducir los malos olores en zonas residenciales
El Ayuntamiento de La Orotava regulará el uso de fertilizantes orgánicos mediante una nueva ordenanza que entrará en vigor a finales de 2026 para mitigar las molestias olfativas en las zonas residenciales.
La convivencia entre la actividad agraria tradicional y el crecimiento de los núcleos residenciales en el norte de Tenerife ha alcanzado un punto de inflexión. Tal y como recoge la información publicada recientemente, el Ayuntamiento de La Orotava ha iniciado el proceso administrativo para implementar un marco normativo que pretende erradicar las molestias olfativas que, de manera recurrente, han afectado a diversos barrios de la localidad. Esta iniciativa, que busca armonizar el apoyo al sector primario con el derecho al bienestar de los residentes, se materializará en una ordenanza municipal cuya entrada en vigor está prevista para finales de este año 2026.
El núcleo de esta regulación reside en un endurecimiento de los protocolos para el manejo de fertilizantes orgánicos. El consistorio, bajo la dirección del alcalde Francisco Linares, ha determinado que el uso de estiércol —especialmente aquel derivado de la explotación porcina y avícola, señalado por su alta capacidad de dispersión odorífera— deberá cumplir con estándares de tratamiento previo. A partir de la aprobación del texto, se exigirá que el material esté debidamente fermentado y deshidratado, prohibiéndose de forma taxativa su acumulación sin procesar sobre las parcelas agrícolas.
Desde la concejalía de Planificación y Medio Ambiente, encabezada por Narciso Pérez, se ha subrayado que la operatividad de esta norma se apoyará en un sistema de comunicación previa obligatoria. Este mecanismo permitirá a los servicios de inspección y a la Policía Local ejercer una vigilancia efectiva sobre las fincas, garantizando que el vertido de abonos se realice bajo los parámetros técnicos exigidos.
Un aspecto relevante de esta normativa es la vinculación directa con las condiciones meteorológicas del archipiélago. La administración local ha decidido establecer prohibiciones automáticas durante episodios de viento o temperaturas elevadas, situaciones que, bajo declaración de alerta o prealerta por parte del Gobierno de Canarias, facilitan la propagación de partículas y olores. Con esta medida, el Ayuntamiento de La Orotava no solo responde a una demanda vecinal persistente, sino que integra la gestión de riesgos ambientales en la planificación urbana, un desafío común en municipios donde la frontera entre el suelo rústico y el urbano es cada vez más difusa. La tramitación de este expediente, que comenzará este mes de julio, marca el inicio de una nueva etapa en la gestión de los residuos agrícolas en la Villa.