
La Orotava acogerá la primera edición del festival 'Resonancias del Atlántico' para profesionalizar el timple
El Liceo de Taoro en La Orotava acogerá del 21 al 24 de mayo la primera edición de Resonancias del Atlántico, un encuentro dedicado a la profesionalización y experimentación contemporánea del timple que incluye recitales, formación y un concurso para nuevos talentos.
La apuesta por la profesionalización y la hibridación sonora del timple marca el eje central de la primera edición de Resonancias del Atlántico, un encuentro que, según ha dado a conocer la organización, tendrá lugar en el Liceo de Taoro, en La Orotava, entre el 21 y el 24 de mayo. Esta iniciativa trasciende el formato de exhibición convencional al integrar una vertiente pedagógica y competitiva, buscando situar al instrumento más emblemático del folclore canario en un ecosistema de experimentación contemporánea.
La estructura del evento se articula a través de una serie de recitales protagonizados por figuras de proyección global, quienes simultanearán su faceta interpretativa con la labor docente. La apertura, fijada para el día 21 a las 19.00 horas, correrá a cargo de Pedro Izquierdo. Por su parte, el concierto de gala del día 23, a las 20.00 horas, será liderado por José Javier Machado, mientras que el cierre, programado para el día 24 a las 18.00 horas, contará con la intervención del Trío Índice y Medio junto al rapsoda Isidro Pérez.
Más allá de la programación artística, el festival introduce el I Concurso de Timple, una herramienta diseñada para la detección y el impulso de nuevos talentos a partir de los 12 años. El certamen establece un sistema de incentivos que combina dotaciones económicas, equipamiento técnico y, de manera destacada, la inserción laboral de los galardonados. El primer clasificado recibirá 300 euros, un instrumento de concierto DS, material didáctico, diploma y una actuación garantizada para el verano de 2027. El segundo puesto obtendrá 150 euros, diploma y contrato, mientras que el tercer lugar será reconocido con un lote de materiales, diploma y el compromiso de contratación.
Este tipo de certámenes resulta fundamental para la preservación del patrimonio inmaterial, al proporcionar un cauce de profesionalización que permite a las nuevas generaciones transitar desde la tradición oral hacia los circuitos de vanguardia. Al vincular la formación académica con la exposición pública, el festival no solo garantiza el relevo generacional, sino que eleva la consideración técnica del timple, alejándolo de una visión puramente costumbrista para insertarlo en las dinámicas de la industria musical actual.