
La Orotava impulsa el relevo generacional para salvar la tradición del papel picado
El municipio de La Orotava impulsa un proyecto educativo y de protección patrimonial para garantizar el relevo generacional de la centenaria tradición del enrame de papel picado en los barrios de La Luz y Las Candias.
La salvaguarda del patrimonio inmaterial en Canarias se enfrenta a un desafío generacional que ha encontrado en La Orotava un modelo de resistencia cultural. Tal y como recoge Diario de Avisos, la tradición del enrame de papel picado en los barrios de La Luz y Las Candias, una práctica con registros documentales que se remontan a 1910, ha iniciado un proceso de revitalización para evitar su desaparición ante la pérdida de sus últimos referentes orales.
La relevancia de esta manifestación, vinculada históricamente a la liturgia religiosa y al engalanamiento de los recorridos procesionales con elementos vegetales y artesanales, ha llevado al Ayuntamiento local a solicitar al Cabildo de Tenerife su inclusión en el Catálogo Insular de Bienes Patrimoniales Culturales. Esta petición se ampara en la Ley 11/2019, que busca proteger representaciones culturales ancestrales. No obstante, la administración es consciente de que la protección jurídica es insuficiente sin un relevo generacional, especialmente ante la irrupción de nuevas estéticas decorativas que amenazan la continuidad de este legado.
El punto de inflexión en esta estrategia de conservación ha sido la implicación directa del colegio de La Luz. Ante la avanzada edad de las artesanas María Candelaria Méndez Hernández y Eduvigis Pérez Delgado —quienes han custodiado la técnica durante décadas—, el centro educativo ha integrado esta disciplina en su programa formativo. Mediante talleres intergeneracionales que han involucrado a más de 200 familias y al alumnado de todos los niveles, se ha logrado transmitir el manejo del papel para la creación de estructuras complejas, como farolillos, barcos y figuras de gran formato.
Este esfuerzo pedagógico, que se extenderá con actividades teatrales y talleres abiertos en la asociación de vecinos durante el mes de julio, busca que la comunidad se apropie de su historia antes de las próximas fiestas de Nuestra Señora de La Luz, programadas entre el 1 y el 14 de septiembre. La iniciativa no solo pretende asegurar la supervivencia de una técnica centenaria, sino también fomentar el sentido de pertenencia entre los más jóvenes, quienes verán sus propias creaciones instaladas en las calles durante los festejos. La administración municipal subraya que este acompañamiento institucional es indispensable para garantizar que el patrimonio colectivo no quede reducido al olvido, transformando una tradición de "sano pique" entre barrios en un proyecto de cohesión social y educativa.