
La Orotava reivindica su historia a través de un ciclo filatélico con tres matasellos conmemorativos
El municipio tinerfeño de La Orotava celebra un ciclo filatélico que pone en valor su patrimonio histórico, científico y artístico mediante la emisión de tres matasellos conmemorativos.
La filatelia, a menudo relegada a un segundo plano en la era de la inmediatez digital, vuelve a demostrar su capacidad como herramienta de preservación histórica en La Orotava. Tal y como recoge la información difundida recientemente sobre las actividades del Grupo Filatélico, Numismático y de Coleccionismo Las Pintaderas, el municipio tinerfeño ha organizado un ciclo de cinco días destinado a poner en valor su identidad mediante la emisión de tres matasellos oficiales de Correos. Esta iniciativa, que cuenta con el respaldo del consistorio local, subraya la importancia de los soportes físicos como vehículos de memoria colectiva.
El programa, que se articula en torno a tres ejes fundamentales —arquitectura, ciencia y arte—, comienza este lunes a mediodía en la Casa de los Balcones. Este inmueble, erigido en 1632 y reconocido por su valor patrimonial, protagoniza la primera de las piezas filatélicas. La elección no es baladí, pues el edificio representa un exponente clave de la construcción tradicional canaria, destacando por su carpintería y estructura exterior.
La vertiente científica del ciclo se desarrollará el miércoles a las 11.00 horas en la Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia. El motivo central será el 250 aniversario de la expedición de Jean Charles de Borda en 1766. El marino francés, mediante sus trabajos de medición en el Teide, marcó un hito en la precisión cartográfica y científica del siglo XVIII, un legado que ahora queda refrendado en el ámbito del coleccionismo.
Finalmente, el viernes 2 de octubre a las 11.30 horas, el Liceo Taoro acogerá el cierre de este ciclo con un homenaje a Ezequiel de León. Con motivo del centenario de su nacimiento, se presentará un matasellos dedicado a este escultor, cuya trayectoria como imaginero y restaurador le valió distinciones como el título de Hijo Ilustre de Tenerife y el reconocimiento como Villero de Honor.
Para el alcalde, Francisco Linares, este despliegue supone una oportunidad para que el municipio trascienda sus fronteras geográficas, permitiendo que su historia sea conservada y difundida a través de piezas que, más allá de su valor postal, funcionan como documentos históricos. La labor del colectivo Las Pintaderas, mediante la gestión de sobres y tarjetas, garantiza que estos hitos locales permanezcan accesibles para los investigadores y aficionados a la historia postal.