
La Orotava abre el plazo para adjudicar 34 parcelas en el Huerto Ecológico de Doña Chana
El Ayuntamiento de La Orotava ha abierto el proceso de adjudicación de 34 parcelas en el Huerto Ecológico Urbano de Doña Chana, promoviendo la soberanía alimentaria y la educación ambiental en el municipio.
La apuesta por la soberanía alimentaria a escala local vuelve a cobrar protagonismo en el norte de Tenerife. Tal y como ha comunicado el Ayuntamiento de La Orotava, el consistorio ha iniciado el proceso administrativo para la adjudicación de 34 parcelas en el Huerto Ecológico Urbano del Parque Cultural y Medioambiental Doña Chana, una infraestructura que, tras quince años de funcionamiento, se ha convertido en un modelo de gestión de espacios públicos orientados a la agroecología.
La convocatoria, gestionada por la Concejalía de Medio Ambiente y Cambio Climático, establece el 13 de agosto de 2026 como fecha límite para que los residentes empadronados en el municipio presenten sus candidaturas. El acceso a estos terrenos, que se ceden por un periodo trienal, se resolverá mediante un sorteo público una vez finalizado el plazo de inscripción, garantizando así la transparencia en la asignación de los espacios.
Este proyecto, pionero en el archipiélago desde su apertura en 2011, dispone de una superficie total de 4.500 metros cuadrados, fragmentada en 110 unidades de cultivo de entre 30 y 35 metros cuadrados. La gestión de estas parcelas no solo responde a una demanda de ocio productivo —reservando 90 de ellas para ciudadanos adultos que no compartan unidad de convivencia con otros titulares—, sino que integra una dimensión pedagógica fundamental. Siete de estos espacios están dedicados exclusivamente a la actividad escolar, contando con infraestructuras propias como viveros y almacenes de herramientas, donde centros como el CEIP La Concepción y el CEIP Domínguez Alfonso desarrollan sus programas de educación ambiental.
La relevancia de esta iniciativa trasciende el mero cultivo de autoconsumo. En un contexto donde la planificación urbana busca integrar la sostenibilidad y la participación ciudadana, el complejo de Doña Chana funciona como un laboratorio de buenas prácticas ambientales. Los adjudicatarios, al aceptar la cesión, se comprometen a cumplir un estricto reglamento de uso diseñado para preservar la integridad ecológica del parque. Este modelo de gestión comunitaria no solo fomenta la producción de alimentos bajo criterios sostenibles, sino que refuerza el tejido social del municipio al convertir un entorno público en un activo de aprendizaje y responsabilidad compartida.