Choque político en La Orotava por la gestión de las plagas urbanas

Choque político en La Orotava por la gestión de las plagas urbanas

Recurso: El Día

El pleno de La Orotava registra un fuerte enfrentamiento político entre el gobierno local y el Partido Popular por la gestión y eficacia de los protocolos frente a la proliferación de plagas urbanas en el municipio.

La gestión de las plagas urbanas en La Orotava ha derivado en un choque político de calado durante la última sesión plenaria del municipio. Tal y como recoge la información difundida por el Partido Popular local, el debate se centró en la proliferación de roedores e insectos en diversos puntos de la localidad, una problemática que ha puesto de manifiesto la divergencia de criterios entre el equipo de gobierno y la oposición sobre la eficacia de los protocolos de salubridad pública.

El portavoz de la formación popular, Ildefonso González, ha cuestionado la postura del Ejecutivo municipal, al que acusa de eludir su responsabilidad directa en el control de plagas. Según la denuncia del PP, el gobierno local atribuyó la presencia de estos animales a la falta de civismo de los residentes, señalando el depósito inadecuado de residuos fuera de los contenedores como el factor determinante. Esta argumentación ha sido calificada por los populares como una estrategia de evasión, al considerar que el problema requiere una planificación técnica más robusta y un incremento de los recursos destinados a la desratización y desinsectación.

Por su parte, el equipo de gobierno defendió durante el pleno que las actuaciones se ejecutan de manera diligente ante cada aviso. El Ejecutivo sostuvo que los tratamientos químicos aplicados mantienen su efectividad y justificó la aparición de ejemplares vivos como una consecuencia lógica de la degradación temporal de los productos utilizados. Asimismo, el consistorio defendió su gestión como una de las más eficientes del entorno y adelantó que se encuentra en proceso de licitación un nuevo contrato para optimizar el servicio de control de plagas.

Este anuncio ha generado escepticismo en las filas de la oposición. González ha puesto en duda la coherencia de este nuevo proceso administrativo, planteando una contradicción: si el municipio ya cuenta con un sistema de control óptimo, resulta cuestionable la necesidad de una nueva licitación, especialmente cuando los comerciantes y vecinos de las zonas afectadas siguen reportando la persistencia de plagas meses después de haber interpuesto sus primeras quejas.

El conflicto subraya la creciente presión sobre las administraciones locales en materia de higiene urbana, una competencia municipal esencial bajo la Ley de Bases del Régimen Local. Mientras el PP ha anunciado que mantendrá su labor de fiscalización para exigir soluciones definitivas, el Ejecutivo local se enfrenta al reto de demostrar que sus medidas actuales son suficientes para contener una situación que, a ojos de los ciudadanos, sigue sin resolverse de manera satisfactoria.