
La Orotava declara la emergencia para reparar los daños de la borrasca Therese, valorados en cuatro millones de euros
El Ayuntamiento de La Orotava declara la emergencia para agilizar las reparaciones de los daños causados por la borrasca Therese, cuya cuantía estimada supera los cuatro millones de euros.
La declaración de emergencia aprobada por el Ayuntamiento de La Orotava marca un punto de inflexión en la gestión de los daños provocados por la borrasca Therese. Tal y como ha comunicado el consistorio, esta figura administrativa —que permite agilizar los procesos de contratación y ejecución de obras públicas al reducir los plazos burocráticos habituales— resulta indispensable para abordar una factura de reparación que, según las primeras valoraciones técnicas, superará los cuatro millones de euros.
La magnitud de los desperfectos, que se extienden por enclaves estratégicos como Cañeño, Mamio, Las Medianías, El Sauce, Cruz de Los Martillos y el Polígono San Jerónimo, ha obligado a las autoridades locales a coordinar un despliegue conjunto con el Cabildo de Tenerife. Si bien los equipos de emergencia han operado de manera constante desde el inicio del temporal, la complejidad de las infraestructuras dañadas ha requerido una fase previa de diagnóstico técnico para garantizar la seguridad y viabilidad de las intervenciones que comenzarán a desplegarse de forma inminente.
El alcalde Francisco Linares ha confirmado que, ante la envergadura del presupuesto necesario, el municipio movilizará sus propios recursos económicos, aunque no descarta solicitar asistencia financiera a otras instituciones supramunicipales para sufragar el coste total de las reparaciones. Esta estrategia de financiación se complementa con una hoja de ruta a largo plazo, en la que el Ayuntamiento, en colaboración con el Consejo Insular de Aguas y el departamento de Carreteras del Cabildo, busca implementar medidas preventivas. El objetivo es reforzar la resiliencia de las zonas más vulnerables del municipio frente a la creciente frecuencia de fenómenos meteorológicos adversos, un desafío que requiere una planificación estructural más allá de la mera reconstrucción de los viales afectados.