
'La lucha', de Jose Alayón, triunfa en el Festival de Cine de Las Palmas de Gran Canaria
La vigesimoquinta edición del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria ha premiado al largometraje La lucha, de Jose Alayón, y al cortometraje Somos islas, de Marta Torrecilla, consolidando la sección Canarias Cinema como un referente de la producción regional.
La vigesimoquinta edición del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria ha consolidado la sección Canarias Cinema como un termómetro esencial de la producción regional, tal y como se desprende del fallo del jurado anunciado recientemente en el Auditorio Alfredo Kraus. Este certamen, que históricamente ha servido de plataforma para la visibilidad del cine hecho en las islas, ha reconocido este año la capacidad de los cineastas locales para trascender el costumbrismo y explorar nuevas narrativas sobre la identidad y el patrimonio cultural.
El largometraje La lucha, dirigido por Jose Alayón, se ha alzado con el Premio Richard Leacock, dotado con 3.500 euros. La obra, producida por El Viaje Films y Blond Indian, destaca por una apuesta estética que traslada el deporte vernáculo a un terreno dramático, apoyándose en la interpretación de Tomasín Padrón. El luchador herreño, que debuta en la gran pantalla, encarna a un veterano que atraviesa un proceso de duelo y reconciliación familiar. La propuesta, escrita por Alayón junto a Marina Alberti y Samuel M. Delgado, ha sido valorada por el jurado no solo por su ejecución técnica, sino por la autenticidad que aporta el uso de intérpretes no profesionales, logrando una inmersión emocional que trasciende la mera crónica deportiva.
En el ámbito del montaje, la labor de Emma Tusell en esta misma cinta fue distinguida por Cima Canarias con un premio de 1.500 euros. El jurado destacó la capacidad de la montadora para dotar al relato de un ritmo orgánico, capaz de convertir la tensión física de la lucha en un vehículo para la exploración de los vínculos afectivos entre padre e hija.
Por su parte, el cortometraje Somos islas, de Marta Torrecilla, ha logrado una notable repercusión al obtener el Premio Richard Leacock en su categoría, dotado con 2.000 euros, además de una mención de Cima Canarias y el galardón de distribución de Digital 104. Esta pieza de seis minutos, que ya cuenta con el precedente de un reconocimiento similar para su autora en la edición anterior, profundiza en la construcción de la identidad a través de un enfoque autorreferencial.
Este palmarés subraya la madurez de un sector que, a pesar de las dificultades de financiación y distribución que caracterizan al cine periférico, logra integrar elementos tradicionales —como la lucha canaria— en lenguajes cinematográficos contemporáneos. La concesión de estos premios no solo supone un respaldo económico, sino que garantiza, mediante los acuerdos de distribución, que estas obras alcancen circuitos internacionales, cumpliendo así con la función del festival de proyectar la realidad cultural del archipiélago más allá de sus fronteras.