La Laguna inicia la restauración integral del monumento al Padre Anchieta

La Laguna inicia la restauración integral del monumento al Padre Anchieta

Recurso: Diario de Avisos

El Ayuntamiento de La Laguna, en colaboración con la Universidad de La Laguna, ha iniciado los trabajos preparatorios para la restauración integral del monumento al Padre Anchieta, una intervención técnica que se prolongará durante cuatro años para asegurar la conservación de la escultura.

La preservación del patrimonio histórico en ciudades catalogadas por la UNESCO exige un equilibrio constante entre la conservación material y la gestión administrativa. Tal y como ha trascendido recientemente, el Ayuntamiento de La Laguna ha iniciado los trabajos preparatorios para la restauración integral del monumento al Padre Anchieta, una pieza escultórica de Bruno Giorgi que requiere una intervención especializada tras más de sesenta años de exposición.

El proyecto, que se desarrollará bajo un cronograma de cuatro años, cuenta con el respaldo académico de la Universidad de La Laguna (ULL). Este marco de colaboración, formalizado mediante un convenio, garantiza que el tratamiento de la obra se ajuste a los estándares científicos necesarios para salvaguardar su integridad. La coordinación de esta hoja de ruta corre a cargo de la concejalía de Patrimonio Cultural, que ha integrado en la comisión técnica a expertos de la Facultad de Bellas Artes y al Servicio de Análisis y Documentación de Obras de Arte (SADOA), junto a la consultora Cumbre 8 Islas, encargada de la gestión de los recursos financieros.

Desde la perspectiva de la gestión municipal, el alcalde Luis Yeray Gutiérrez ha subrayado que la salvaguarda de este emblema local es una obligación ineludible para el consistorio, dada la relevancia internacional de la figura del Padre Anchieta y la necesidad de mantener el rigor técnico en la intervención.

La complejidad de la obra, que combina elementos metálicos y de cantería, obligará a retirar temporalmente la escultura de su ubicación actual. Esta medida responde a exigencias de seguridad y a la necesidad de aplicar tratamientos químicos —como resinas protectoras— que requieren condiciones ambientales controladas, incompatibles con el espacio público. Aunque la localización exacta del taller de restauración aún está pendiente de resolución, el gobierno local se ha comprometido a presentar los pormenores logísticos ante el Consejo Municipal de Patrimonio Cultural antes de que comiencen las maniobras de traslado y las labores de campo. Esta intervención no solo busca la recuperación estética de la pieza, sino asegurar su estabilidad estructural a largo plazo, consolidando así el compromiso de la ciudad con la protección de su legado artístico.