
La Laguna invertirá un millón de euros en convertir las cocheras de Marqués de Celada en un centro sociosanitario
El Ayuntamiento de La Laguna invertirá más de un millón de euros en rehabilitar las antiguas cocheras de la calle Marqués de Celada para transformarlas en un nuevo centro sociosanitario destinado a fisioterapia y a la Asociación de Mayores Padre Anchieta.
Tal y como ha comunicado el Ayuntamiento de La Laguna, el consistorio ha proyectado una inversión de 1.003.830 euros para rehabilitar las antiguas cocheras de la calle Marqués de Celada, con el propósito de reconvertir este activo inmobiliario en un equipamiento de carácter sociosanitario. Esta iniciativa responde a la necesidad de optimizar el patrimonio público, que cuenta con una superficie construida de 1.198 metros cuadrados, para dar respuesta a la creciente demanda de servicios de proximidad en el municipio.
La intervención, que ha sido coordinada de manera transversal por las concejalías de Bienestar Social, Obras e Infraestructuras, busca dotar de una nueva funcionalidad a un edificio que permanecía infrautilizado. El cronograma administrativo fijado por la corporación local contempla la apertura del proceso de licitación antes de que concluya el presente ejercicio, con el objetivo de que los trabajos de adecuación se desarrollen a lo largo de 2027, estimándose un periodo de ejecución de medio año.
El diseño arquitectónico prevé una sectorización clara del inmueble. La planta baja, que dispone de dos áreas diferenciadas de más de 200 metros cuadrados cada una, se destinará a la atención especializada en fisioterapia y rehabilitación, integrando consultas, zonas de espera y servicios auxiliares. Por su parte, la planta superior, con una superficie útil aproximada de 600 metros cuadrados, se convertirá en el centro de operaciones de la Asociación de Mayores Padre Anchieta. Este nivel contará con una infraestructura versátil que incluirá un salón de actos con aforo para 80 personas, gimnasio, aulas formativas y áreas de gestión administrativa.
Más allá de la redistribución de los espacios, la reforma integral abordará deficiencias estructurales mediante la modernización de las instalaciones técnicas y la eliminación de barreras arquitectónicas, garantizando así la plena accesibilidad del edificio. Esta actuación se enmarca en la estrategia municipal de descentralización de los servicios sociales, buscando concentrar en un mismo punto recursos esenciales para colectivos vulnerables y personas de edad avanzada, optimizando así la eficiencia del gasto público en infraestructuras de bienestar.