
El cementerio de San Juan Bautista en La Laguna abrirá al público con visitas guiadas desde el 17 de octubre
El Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna abrirá al público el cementerio de San Juan Bautista, declarado Bien de Interés Cultural, mediante un programa de visitas guiadas que comenzará el próximo 17 de octubre.
La puesta en valor del patrimonio funerario en Canarias da un paso adelante con la reciente decisión del Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna de abrir al público el cementerio de San Juan Bautista. Tal y como ha trascendido a través de la información facilitada por el consistorio lagunero, el recinto, que ostenta la categoría de Bien de Interés Cultural (BIC) desde el año 2000, comenzará a ofrecer un programa de recorridos guiados a partir del próximo 17 de octubre.
Esta iniciativa, que se prolongará durante todos los sábados hasta el cierre del ejercicio, busca transformar la percepción de estos espacios, tradicionalmente relegados al ámbito privado, para integrarlos en el circuito de divulgación histórica del municipio. La gestión de las visitas, que tendrán una duración estimada de 90 minutos y comenzarán a las 10:00 horas, ha sido encomendada a la firma especializada Cultania. Para participar, los interesados deberán formalizar su inscripción mediante el formulario habilitado por la administración local.
El valor de este camposanto, cuya operatividad se remonta a 1814 y que experimentó una expansión significativa en 1903, reside en su capacidad para actuar como un archivo a cielo abierto. La concejala de Cementerios, Cristina Ledesma, ha subrayado que el itinerario, que arranca en la iglesia homónima, permitirá profundizar en la evolución social y artística de la zona. Entre los elementos que podrán ser analizados por los visitantes destacan las piezas escultóricas, los panteones familiares —como el de la familia Bretillard— y la singular arquitectura neoclásica de su capilla, que emula las formas de los templos helénicos.
Más allá de la estética, el cementerio constituye un testimonio de la pluralidad histórica de La Laguna. Resulta de especial interés el área que, hasta la llegada de la Segunda República, permaneció segregada para el enterramiento de personas no católicas, un vestigio que ilustra las tensiones y normas sociales de épocas pretéritas.
Con el fin de dotar de mayor autonomía a los visitantes, el Ayuntamiento ha publicado una guía complementaria que propone tres rutas alternativas. Este documento no solo facilita la identificación de epitafios y ornamentos, sino que también contextualiza la relevancia de las figuras históricas allí inhumadas. El alcalde, Luis Yeray Gutiérrez, ha enmarcado esta propuesta en una estrategia municipal más amplia, orientada a la recuperación y difusión del patrimonio histórico local, consolidando la tendencia de convertir los cementerios en centros de interpretación cultural.