La Laguna impulsa la descentralización turística con nuevas rutas patrimoniales y digitales

La Laguna impulsa la descentralización turística con nuevas rutas patrimoniales y digitales

Recurso: Diario de Avisos

El Ayuntamiento de La Laguna lanza una nueva estrategia turística que descentraliza la oferta cultural mediante herramientas digitales y recorridos etnográficos para revalorizar el patrimonio local en el casco histórico y las zonas rurales.

La apuesta por la descentralización de la oferta cultural y el uso de herramientas digitales para la divulgación patrimonial marcan la nueva estrategia de la concejalía de Turismo del Ayuntamiento de La Laguna. Según adelanta el consistorio, la administración local ha diseñado un calendario de actividades que busca trascender el modelo de visita convencional, poniendo el foco tanto en el casco histórico como en la identidad rural del municipio.

Esta iniciativa responde a una tendencia creciente en la gestión turística municipal, que busca equilibrar la afluencia de visitantes externos con la revalorización del entorno para la población local. El objetivo, en palabras de la responsable del área, Estefanía Díaz, es fomentar el redescubrimiento de los núcleos poblacionales de Tenerife, combatiendo el desconocimiento sobre el legado propio que a menudo persiste en los residentes.

El programa se articula en dos ejes diferenciados. Por un lado, la propuesta denominada La Laguna. Viaje al pasado integra soluciones tecnológicas para la interpretación del patrimonio, con sesiones programadas para los días 17, 19 y 24 de septiembre, además de una agenda extendida durante octubre los días 1, 3, 4, 8, 15, 22 y 24. Por otro lado, la vertiente etnográfica se canaliza a través de Tejina. La tierra que late, un itinerario centrado en la memoria colectiva y el paisaje de esta localidad. Este segundo bloque de actividades se desarrollará en fechas específicas de octubre (días 3, 10, 11, 17, 24 y 25) y noviembre (días 14, 21, 28 y 29).

Con este despliegue, el municipio no solo diversifica su catálogo de servicios, sino que refuerza la narrativa de sus barrios como espacios vivos de interés cultural, alejándose de la visión estática del patrimonio para convertirlo en un activo dinámico de cohesión social y dinamización económica.