
La Laguna aprueba un plan estratégico para proteger el comercio tradicional y fomentar el relevo generacional
El Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna ha aprobado un plan estratégico dotado con 300.000 euros para fomentar el relevo cooperativo y proteger el comercio tradicional del casco histórico frente a la pérdida de negocios locales.
El Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna ha alcanzado un consenso político significativo para intentar frenar la erosión del tejido comercial tradicional en su casco histórico. Según recoge la información publicada recientemente sobre la última sesión plenaria, la corporación municipal ha dado luz verde a una hoja de ruta estratégica que busca mitigar el impacto de la digitalización y el auge de las grandes cadenas sobre los negocios de proximidad, una problemática que afecta a la identidad urbana de numerosos municipios españoles.
El eje central de este acuerdo, impulsado por Drago Verdes Canarias y respaldado por el equipo de gobierno (PSOE-CC), se articula en torno a la creación de un programa de relevo cooperativo. Esta iniciativa pretende evitar que negocios viables desaparezcan por jubilación o falta de sucesión, facilitando su traspaso a nuevas fórmulas de economía social. Para ello, el consistorio contempla la puesta en marcha de una plataforma de intermediación voluntaria que conecte a propietarios de establecimientos sin continuidad con emprendedores, cooperativas o empresas de inserción.
En el plano presupuestario, el Ayuntamiento ya ha reservado una partida inicial de 300.000 euros para el presente ejercicio, mientras los servicios técnicos evalúan los mecanismos jurídicos para implementar posibles bonificaciones o líneas de ayuda directa a la modernización. El compromiso incluye la presentación de un diagnóstico técnico detallado en un plazo máximo de seis meses, que deberá integrar un calendario de ejecución y mecanismos de participación ciudadana. Paralelamente, la concejalía del área ha anunciado el despliegue del programa "La Laguna Conecta Comercio", una estrategia de refuerzo sectorial que se extenderá hasta principios de 2027.
Más allá de la política comercial, la sesión plenaria estuvo marcada por la gestión de infraestructuras supramunicipales. Con la abstención del Partido Popular, se aprobó una moción de Unidas se puede que exige mayor equilibrio territorial y diálogo vecinal ante proyectos como el futuro Centro de Protección Animal Tierra Azul en Valle de Guerra. Esta decisión responde a las inquietudes manifestadas por los residentes de la zona, quienes han expresado su rechazo a una instalación que, según denuncian, se ha proyectado sin contar con la necesaria interlocución ciudadana.
La jornada institucional también registró cambios en la composición de la corporación: Carolina Castro tomó posesión como nueva edil de Unidas se puede en sustitución de Idaira Afonso, mientras que Yadira Álvarez, anteriormente vinculada a Vox, ha pasado a la condición de concejala no adscrita. El pleno concluyó con un acto de repulsa institucional ante el reciente asesinato de una mujer en el municipio de Santa Úrsula, reafirmando el compromiso de la corporación contra la violencia de género.