
La Laguna digitaliza su red de saneamiento con el programa AquaFuture para prevenir riesgos ambientales
El Ayuntamiento de La Laguna y Teidagua han implementado el programa AquaFuture, un sistema de monitorización inteligente con 45 dispositivos para optimizar la gestión del alcantarillado y prevenir riesgos ambientales mediante el control en tiempo real.
La digitalización de las infraestructuras hídricas en La Laguna marca un punto de inflexión en la gestión de los servicios públicos municipales. Tal y como ha informado el Ayuntamiento en colaboración con la entidad mixta Teidagua, la puesta en marcha del programa AquaFuture ha permitido desplegar una red de monitorización inteligente en el alcantarillado local, una medida que trasciende la mera actualización técnica para adentrarse en la prevención de riesgos ambientales.
El despliegue técnico consta de 45 unidades de control repartidas en localizaciones clave. Este despliegue se desglosa en 33 dispositivos de radar para el seguimiento de niveles en cauces y aliviaderos, siete equipos de medición de caudal mediante tecnología radar y cinco estaciones dedicadas al análisis constante de la composición del agua. La integración de estos elementos responde a una necesidad creciente de las administraciones locales por cumplir con las directivas europeas de depuración y control de vertidos, las cuales exigen una vigilancia más rigurosa sobre el impacto de las redes de saneamiento en el ecosistema.
Más allá de la modernización de los activos, la relevancia de esta intervención radica en su capacidad predictiva. La arquitectura del sistema permite identificar con precisión milimétrica el origen y la magnitud de cualquier descarga contaminante en el momento en que ocurre. Al obtener datos en tiempo real, los gestores del servicio pueden intervenir antes de que se produzcan fallos estructurales o desbordamientos, optimizando así la respuesta ante episodios de saturación. Esta capacidad de respuesta no solo protege la integridad de la red, sino que constituye una herramienta fundamental para mitigar el deterioro del entorno natural, permitiendo una toma de decisiones basada en evidencias técnicas y no solo en protocolos reactivos.