La Laguna invierte 387.000 euros en mejorar el drenaje de Tejina para evitar inundaciones

La Laguna invierte 387.000 euros en mejorar el drenaje de Tejina para evitar inundaciones

Recurso: El Día

El Ayuntamiento de La Laguna invertirá 387.976 euros en un plan de infraestructura hidráulica para solucionar las inundaciones recurrentes en el Camino de la Costa, en Tejina, mediante la instalación de una nueva red de colectores.

Tal y como recoge la información publicada recientemente sobre la gestión municipal en La Laguna, el Ayuntamiento ha puesto en marcha un plan de infraestructura hidráulica destinado a mitigar las recurrentes anegaciones que sufre el Camino de la Costa, en la localidad de Tejina. Esta intervención, presupuestada en 387.976 euros, busca resolver una deficiencia estructural en la red de drenaje que, hasta la fecha, se ha mostrado incapaz de gestionar los caudales pluviales en un área deprimida topográficamente.

La problemática actual deriva de una configuración técnica obsoleta, donde el sistema de evacuación combina imbornales integrados en la red de saneamiento con pozos de rebose. Este diseño provoca que, ante precipitaciones intensas, el sistema colapse y el agua aflore a la superficie, agravado por la escorrentía que desciende desde la carretera general que conecta Tejina con Tacoronte. Para corregir esta situación, el proyecto técnico contempla la instalación de una red de colectores y rejas transversales que interceptarán el flujo hídrico antes de que alcance el punto crítico, desviándolo hacia el barranco de Las Cuevas, cauce que cuenta con la debida supervisión del Consejo Insular de Aguas.

El desarrollo de estos trabajos, cuya ejecución se ha fijado en un plazo de cinco meses, presenta un desafío logístico notable. Debido a la existencia de terrenos de propiedad privada que impiden una actuación directa en ciertos puntos, el diseño se ha visto obligado a priorizar la captación en las vías situadas en la cota superior. Esta estrategia obligará a implementar desvíos de tráfico y a ocupar carriles de circulación, además de realizar intervenciones en aceras y bordillos. Una vez finalizada la obra civil, el plan incluye la reposición del firme en las zonas afectadas por las zanjas, garantizando así la recuperación de la normalidad en la movilidad urbana.

Esta actuación no solo responde a una necesidad de seguridad vial, sino que pone de manifiesto la complejidad de adaptar las infraestructuras heredadas a los episodios de lluvias torrenciales, cada vez más frecuentes en el archipiélago. La intervención, que abarca cuatro calles principales, busca optimizar la gestión de la cuenca mediante una solución técnica que, aunque limitada por la titularidad del suelo, pretende descongestionar un punto negro histórico para los residentes de la zona.