La Laguna lanza una nueva campaña de bonos al consumo con 1,4 millones de euros de inversión

La Laguna lanza una nueva campaña de bonos al consumo con 1,4 millones de euros de inversión

Recurso: El Día

El Ayuntamiento de La Laguna lanza una nueva campaña de bonos al consumo con una inversión de 1,4 millones de euros para dinamizar el comercio local y los servicios de proximidad.

La estrategia de dinamización económica mediante bonos al consumo se consolida como una herramienta recurrente en la gestión municipal de Tenerife. Según ha trascendido recientemente, el Ayuntamiento de La Laguna ha decidido reeditar su programa de incentivos comerciales, una medida que busca inyectar liquidez en el tejido empresarial local mediante una inversión pública de 1,4 millones de euros.

El mecanismo, que permite al consumidor adquirir crédito por la mitad de su valor nominal —pagando diez euros por un bono de veinte—, se articula bajo la gestión técnica de la Federación de Áreas Urbanas de Canarias (Fauca). Esta entidad asumirá la coordinación operativa, incluyendo la fase de inscripción para los negocios interesados. Entre las novedades de esta convocatoria destaca la inclusión de los estudios de tatuaje dentro del catálogo de actividades subvencionables, una apertura que pretende diversificar el alcance de la ayuda más allá del comercio minorista tradicional.

La logística del programa establece un límite de cinco bonos por usuario, los cuales deberán estar vinculados a la identificación personal del comprador para asegurar una distribución equitativa. Si bien el calendario definitivo de comercialización está supeditado a la conclusión del proceso de adhesión de los establecimientos, la cifra de 70.000 descuentos previstos sitúa a esta iniciativa como una de las de mayor envergadura en el archipiélago.

Este modelo de intervención pública responde a una tendencia observada en diversos municipios de la isla, como Santa Cruz de Tenerife, Puerto de la Cruz o Adeje, donde la alta demanda ha provocado históricamente el agotamiento de los fondos en plazos muy breves. El éxito de estas políticas reside en su capacidad de generar un efecto multiplicador: el gasto privado se ve estimulado por la subvención directa, lo que no solo beneficia al comercio directo, sino que también actúa como motor para el sector servicios y la hostelería circundante.

Más allá del impacto coyuntural en las ventas, este tipo de programas persigue un objetivo estructural: la revitalización de los centros urbanos frente a la competencia de las grandes plataformas digitales y las superficies comerciales de gran formato. En un contexto marcado por el encarecimiento de los costes operativos para las pequeñas empresas, la administración local apuesta por este formato como un salvavidas para la competitividad del comercio de proximidad, reforzando su papel como eje vertebrador de la vida social y económica en los barrios.