
La Laguna destina 30.000 euros a impulsar el mercadillo de Tejina y el sector primario local
El Ayuntamiento de La Laguna destina 30.000 euros a la asociación Saberes y Sabores del Nordeste para impulsar el mercadillo de Tejina mediante la digitalización de los productores y la promoción del consumo de kilómetro cero.
La apuesta del Ayuntamiento de La Laguna por el tejido productivo local se materializa ahora en una inyección económica de 30.000 euros destinada a la Asociación del Sector Primario y Artesanal Saberes y Sabores del Nordeste. Tal y como recoge la información publicada recientemente, este acuerdo institucional busca transformar el mercadillo de Tejina en un eje vertebrador de la economía de proximidad, superando su función meramente comercial para convertirlo en un espacio de dinamización social.
El plan estratégico, ratificado por el regidor municipal Luis Yeray Gutiérrez, trasciende la mera subvención para enfocarse en la puesta en valor del origen y la trazabilidad de los bienes. La estrategia contempla una digitalización del relato de los productores: cada punto de venta incorporará información detallada sobre las fincas, las técnicas de labranza y el legado de quienes trabajan la tierra. Esta narrativa se verá reforzada por una estrategia de comunicación en plataformas digitales, que incluirá la producción de videopódcast y contenidos audiovisuales centrados en el día a día de los profesionales del sector.
Este respaldo financiero llega en un momento en el que el consumo de kilómetro cero cobra especial relevancia en la agenda política insular, buscando reducir la brecha entre el productor y el consumidor final. La asociación, constituida en 2020 y que aglutina a cerca de cuarenta profesionales de la zona nordeste, será la encargada de ejecutar un calendario de eventos que vinculará la actividad comercial con hitos culturales del municipio, como las festividades de San Andrés o la tradición de los Corazones de Tejina.
La iniciativa no solo pretende consolidar la viabilidad económica de las pequeñas y medianas explotaciones familiares, sino también dotar de una identidad propia a los productos locales, con especial énfasis en el sector vitivinícola y la producción de castañas. Con esta medida, la administración local busca garantizar la sostenibilidad de un modelo de negocio que, a menudo, se enfrenta a las dificultades de la comercialización a gran escala, otorgando a los artesanos y agricultores una visibilidad necesaria para su supervivencia en el mercado actual.