El Festival Ficup clausura su tercera edición en el Teatro Leal con Germán López y Antonio Toledo

El Festival Ficup clausura su tercera edición en el Teatro Leal con Germán López y Antonio Toledo

Recurso: Diario de Avisos

El timplista Germán López y el guitarrista Antonio Toledo clausuran este miércoles la tercera edición del Festival Internacional de Cuerda Pulsada (Ficup) en el Teatro Leal de La Laguna.

La clausura de la tercera edición del Festival Internacional de Cuerda Pulsada Ciudad de La Laguna (Ficup) este miércoles a las 19.30 horas en el Teatro Leal contará con la actuación del timplista Germán López junto al guitarrista Antonio Toledo. Según ha informado el medio local El Día, este evento marca el cierre de un ciclo dedicado a la exploración de las posibilidades técnicas y expresivas de los instrumentos de cuerda.

La trayectoria de López, marcada por una versatilidad que abarca desde la música sinfónica hasta la colaboración con formaciones de jazz y el ámbito de la música urbana, refleja la actual expansión del repertorio para este instrumento tradicional canario. El músico, que actualmente desarrolla el proyecto Maridaje junto al pianista Augusto Báez y colabora con el grupo Taburiente, subraya la creciente presencia del timple en producciones contemporáneas, citando ejemplos como las aportaciones de Yul Ballesteros o su propia participación en obras con la Filarmónica de Gran Canaria.

Más allá de su faceta interpretativa, el artista mantiene una labor pedagógica activa a través de iniciativas como Un Timple en mi Cole, orientada a la educación primaria, y su participación en las clases magistrales del propio Ficup, donde comparte formación con los instrumentistas Derque Martín y David Duque. Este compromiso con la enseñanza se suma a una visión sobre la identidad cultural que, según el músico, encuentra hoy un altavoz global en géneros urbanos, como demuestra la reciente repercusión de trabajos discográficos de artistas como Quevedo.

El valor de esta propuesta reside en la capacidad del intérprete para integrar la tradición folclórica —con especial predilección por la folía— en lenguajes musicales diversos. Para López, la ejecución del instrumento, que en su caso personal incluye piezas fabricadas por Jesús Machín, es un ejercicio de honestidad artística donde la improvisación y la comunicación orgánica entre músicos resultan fundamentales. Esta perspectiva subraya la evolución del timple, que ha dejado de ser un elemento circunscrito exclusivamente al folclore para convertirse en un instrumento solista con una literatura propia y en constante crecimiento.