
La Laguna refuerza la vigilancia y limpieza ante el aumento del vandalismo en su patrimonio urbano
El Ayuntamiento de La Laguna intensifica las labores de limpieza de pintadas vandálicas y refuerza la vigilancia policial para proteger su patrimonio histórico y reducir el gasto extraordinario que suponen estas reparaciones.
La gestión del patrimonio urbano en La Laguna se enfrenta a un desafío recurrente que obliga al consistorio a movilizar partidas presupuestarias extraordinarias para la restauración del paisaje municipal. Tal y como recoge la información facilitada por el Ayuntamiento, el área de Servicios Municipales ha completado recientemente una campaña de saneamiento que ha permitido borrar cerca de dos centenares de pintadas no autorizadas repartidas por diversos enclaves del municipio.
Esta labor de adecentamiento no solo ha abarcado elementos del mobiliario común, sino que ha exigido protocolos de actuación específicos en fachadas y muros, especialmente en el casco histórico, donde la protección del entorno exige técnicas de limpieza más rigurosas para evitar daños en los materiales originales. El concejal de Servicios Municipales, Fran Hernández, ha puesto el foco en el elevado coste operativo que estas tareas suponen para la administración local, tanto en horas de trabajo como en el suministro de materiales técnicos.
Más allá de la limpieza, el problema ha derivado en una respuesta desde el ámbito de la seguridad ciudadana. El edil responsable de esta área, Badel Albelo, ha confirmado el refuerzo de los dispositivos de vigilancia en las zonas más afectadas. El objetivo de esta medida es doble: por un lado, actuar como elemento disuasorio ante conductas que deterioran el espacio compartido y, por otro, identificar a los responsables de unos daños que, en última instancia, repercuten directamente sobre el erario público. Este tipo de intervenciones pone de manifiesto la tensión constante entre la preservación del valor histórico de la ciudad y el impacto del vandalismo, un fenómeno que sigue drenando recursos que podrían destinarse a otras necesidades vecinales.