
La Laguna estrena una nueva ordenanza para regular y proteger su litoral
El Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna ha implementado una nueva ordenanza municipal que regula el uso y conservación de su litoral, estableciendo medidas como la prohibición de fumar en las playas, un régimen sancionador y el refuerzo de la accesibilidad universal.
La reciente publicación en el Boletín Oficial de la Provincia de Santa Cruz de Tenerife, fechada este miércoles 7 de octubre, marca un punto de inflexión en la gobernanza del litoral de San Cristóbal de La Laguna. Con la entrada en vigor de esta normativa municipal, el Consistorio dota a sus servicios técnicos de un marco jurídico actualizado para regular el uso, la conservación y la gestión de sus zonas de baño, un paso necesario ante la creciente presión turística y la necesidad de preservar ecosistemas costeros de alto valor paisajístico.
La nueva regulación, que abarca tanto playas como las piscinas naturales de Bajamar, Jover, La Barranquera y El Arenisco, introduce un régimen sancionador específico. Este mecanismo busca disuadir comportamientos que comprometan la integridad del dominio público, estableciendo una gradación de faltas según el impacto ambiental o la alteración de la convivencia. En este sentido, el gobierno local, encabezado por Luis Yeray Gutiérrez, ha subrayado que el objetivo es armonizar la afluencia de residentes y visitantes con la protección del medio marino.
Entre las medidas más significativas, destaca la declaración de todo el litoral municipal como espacio libre de humos. A esta restricción se suman prohibiciones estrictas sobre el uso de productos químicos en duchas, el abandono de residuos, la pernocta en la arena y la emisión de ruidos que alteren la tranquilidad pública. Estas disposiciones se alinean con las tendencias actuales de gestión de playas en España, donde la sostenibilidad y la calidad del agua se han convertido en indicadores clave de la gestión pública.
El texto normativo también pone el foco en la inclusión social, consolidando el compromiso del Ayuntamiento con la eliminación de barreras arquitectónicas. La ordenanza formaliza la disponibilidad de recursos como sillas anfibias y aseos adaptados, reforzando las políticas de accesibilidad universal que el municipio ha impulsado en los últimos ejercicios. Asimismo, la normativa se apoya en la reciente licitación de los servicios de vigilancia y socorrismo, que ha permitido una modernización tanto de los equipos técnicos como de los recursos humanos desplegados en la costa.
En última instancia, esta ordenanza no solo actúa como un reglamento de convivencia, sino como una herramienta de planificación estratégica. Al definir con precisión las reglas de uso en enclaves tan singulares como las piscinas naturales de Punta del Hidalgo o Valle de Guerra, el Ayuntamiento de La Laguna busca garantizar que la explotación de estos recursos naturales sea compatible con su preservación a largo plazo, respondiendo así a los retos de gestión que plantea un litoral de alta fragilidad.